|
La Divina Misericordia
Revelación a Santa Faustina Kowalska
Sobre la Fiesta de la Misericordia

El Señor le
pide a Santa Faustina, por lo menos 14 veces, que se instituya
oficialmente una "Fiesta de la Misericordia" (Diario de Santa Faustina)
-
Esta Fiesta
surge de Mi piedad mas entrañable...Deseo que se celebre con gran
solemnidad el primer domingo después de Pascua de Resurrección....Deseo
que la Fiesta de la Misericordia sea refugio y abrigo para todas las
almas y especialmente para los pobres pecadores. Las entrañas mas
profundas de Mi Misericordia se abren ese día. Derramaré un caudaloso
océano de gracias sobre aquellas almas que acudan a la fuente de Mi
misericordia.
-
El alma que
acuda a la Confesión, y que reciba la Sagrada Comunión, obtendrá la
remisión total de sus culpas y del castigo... Que el alma no tema en
acercarse a Mi, aunque sus pecados sean como la grana. Toda Comunión
recibida con corazón limpio, tiende a restablecer en aquel que la recibe
la inocencia inherente al Bautismo, puesto que el Misterio Eucarístico
es "fuente de toda gracia".
Nuestro Señor manifestó a
Santa Faustina que en la "Fiesta de la Misericordia" se abrían todas las
compuertas a través de las cuales fluían las gracias divinas. Gracias de
conversión y perdón de los pecados.
-
-
La Congregación para el
Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos publicó el 23 de mayo
del 2000 un decreto en el que se establece, por indicación de Juan Pablo
II, la fiesta de la Divina Misericordia, que tendrá lugar el segundo
domingo de Pascua. La denominación oficial de este día litúrgico será
«segundo domingo de Pascua o de la Divina Misericordia».
Índice Sor Faustina
Sobre la imagen de la Divina Misericordia
Sobre la Coronilla de la Misericordia
Sobre la verdadera devoción a la Divina Misericordia
Sobre la hora de la gran Misericordia
Sobre la Fiesta de la Misericordia
Otros mensajes de Jesús.
Home
|
|
«En cuanto a las revelaciones
privadas, es mejor creer que no creer en ellas; porque si crees y resultan
ser verdaderas, te sentirás feliz de que creíste, porque Nuestra Santa
Madre lo pidió. Y si resultan ser falsas, tú recibes todas las bendiciones
como si fueran verdaderas, porque creíste que eran verdad.»
(Papa Urbano VIII, 1636 )
|