María Madre de la Iglesia
Revelación privada a José Luís Belmonte

 

12 de septiembre de 2008

 Dice Santa María:

Hijos, os quiero decir a vosotros, que estáis por momentos tan distantes del amor de Cristo Jesús, que se han apartado del verdadero sendero llevando una vida que no tiene nada que ver con lo que mi amado Hijo os dejo, que no cumplen con los Sagrados Mandamientos, que no vienen a mi morada y no hacéis un examen profundo de conciencia y no os confesáis vuestros pecados ... vosotros que no entendéis que deben alejarse para que no ingrese en vuestros corazones y vuestros cuerpos las tentaciones que el ángel desterrado trata de hacer que caigan en el pecado para que sufran el resto de vuestras vidas cayendo en la oscuridad y el fuego que consumirá vuestras almas ... alejándolos cada día más de la luz misericordiosa de Cristo Jesús, por eso los guía  con inmensas mentiras rumbo al  sendero del mal, del odio, de la mentira, de la falsedad, para que no ayudéis a vuestros hermanos y traten de destruir todo lo que tiene que ver con el amor y con la paz. Quiere que calumnien y destruyan mi Iglesia y a mis Hijos predilectos...

Pero debéis comprender amados pequeños que tenéis que defender los muros de ella y aquellos Hijos predilectos que quizás se han apartado, orar, sí hijos, orar para que vuelvan ellos también al sendero y los ayuden para que vuelvan a ponerse al frente de sus rebaños y guiarlos rumbo a mi corazón.

Vosotros  creéis en las falsas palabras y promesas de miles de profetas y religiones que están en distintos lugares de vuestros continentes. A todos vosotros hijos míos hoy quiero hablarles, para que reflexionen y escuchéis la voz, pero la verdadera, la del amor. Para que sientan sobre cada uno de vosotros la luz misericordiosa de Cristo Jesús y pueda depositar en vuestros corazones la llama de mi eterno amor. Para que reflexionen y vuelvan a mi morada y realicen una verdadera y profunda confesión expulsando de vuestros corazones y vuestras almas al malvado. Para que compartan la gran fiesta donde los coros celestiales se unen a vuestras voces anunciando la llegada de Cristo Jesús y cuando os acercáis a recibirlo todo es jubilo, todo es amor. Si vosotros pudierais ver cuando se une el cuerpo y la sangre de mi amado Hijo a vuestras almas todo se transforma en luz! Todo es amor, misericordia, es ahí cuando comienza amados pequeños míos la verdadera vida aquella que debéis seguir, aquel sendero que Jesús tiene preparado para cada una de vosotros, para que sigan el sendero de la luz rumbo al encuentro de mi amado Señor, que os espera con sus brazos abiertos de par en par para cobijarlos y recibirlos con la  fuerza del amor que hay en su corazón.

Hijos vuelvan a sus rebaños, vuelvan a estar junto a vuestros Pastores, vuelvan a vivir en el amor misericordioso de mi amado Hijo. No reneguéis mas! no blasfemen mas! no mientan mas! y conviértanse en verdaderos apóstoles de la verdad, que se encuentra escrita en el libro Sagrado. No podéis entender amados hijos que si vosotros prestáis atención a cada palabra, en ella han de encontrar una nueva vida basada en el eterno amor y la unidad de todos los pueblos y naciones de vuestro mundo. Yo os quiero decir desde la humildad de mis palabras, desde mi amor de Madre de todos vosotros, que vuelvan a mi morada a mi iglesia y se consagren a mi amado Hijo, y vivan en eterna comunión y amor.

Hijos, están a tiempo de cambiar vuestras vidas, de romper las cadenas que os atan, de vivir en el amor sagrado y en el fuego sagrado del eterno amor. Hijos, no me hagáis sufrir. Oren y únanse en el eterno amor de mi llama de amor y en la luz divina de Cristo Jesús. Salvad vuestras almas y vuelvan pequeños míos a mi morada, vuelvan a escuchar las sagradas Palabras a traves de las voces de los discípulos, de mi Hijo, vuestros Pastores. Acompáñenlos, ayúdenlos a que ellos también vivan una vida santa y  en todo su esplendor os den de sus manos totalmente consagradas  la bendición y la luz a cada uno de vosotros de Cristo Jesús. Hijos os amo. Vuelvan a mí. Amén. 

SANTA  MARÍA MADRE DE LA IGLESIA.

12/09/2008                                                                         08:33HS..

 

Dice Jesús:

Amado hermano, quiero hoy que sepáis que te estoy acompañando, como todos los días. Que quiero enseñarte a caminar por el sendero de la luz. Que quiero depositar en vuestras manos la luz del mas puro amor, y guiarte en cada paso para hacer crecer en los corazones de mis hermanos las conversiones. Que se unan en el amor, que mi amada Madre os pide en cada encuentro contigo. Hermano, se que son muchos años que estáis sufriendo el dolor de muchos que no quieren escuchar a traves de vuestros labios la verdad, las palabras de mi Madre. Pero debes seguir, debes luchar con la palabra y el amor, en la mas pura humildad y sencillez. Tienes que ser el mas pequeño de los misioneros, el mas pequeños entre todos los hombres y entregarles el amor. Hermano, debéis  estar al lado de cada hermanos nuestro, enseñarles las palabras del libro sagrado y unirte con cada uno de ellos a leer el libro Sagrado, y guiarlos rumbo al encuentro con mi amada  Madre. Ella te ama y ha depositado en vos todo su amor, toda la llama de su amor, de su corazón.

Hermano, no estáis solo, como vos muchas veces crees. Yo os acompañare en cada momento, estaré siempre presente a traves de tu alma y tu corazón. Junto al Espíritu Santo, junto a vuestros Pastores, mis discípulos levantaran una nueva civilización basada en los Sagrados Mandamientos y en la piedra angular donde se ha levantado mi Iglesia y la Iglesia de mi amada Madre. No os sientas solo porque yo aquí estoy a vuestro lado. Tiende vuestra mano y únela a mi mano para caminar juntos por el sendero de la luz y de la paz. 

 

 Dice Santa María:

Amado pequeño, escuchad la voz de mi amado Hijo. Sigue las palabras que El os ha dicho. Medita cada una de ellas, y juntos caminen rumbo al gran encuentro donde el os guiara junto al Padre, y al Espíritu Santo, para mostrarte pequeño mío un mundo que se esta desangrando. Para mostrarte un mundo que se debate entre el odio, el rencor, la mentira. Donde esta lleno de injusticias y falsedades, donde cada día aparecen sobre vuestra tierra  miles de falsos profetas, arrastrando las almas de mis pequeños con engaños y mentiras, dejando mi morada sola, apartándose de los grandes rebaños y olvidándose de mi Hijo Jesús. No escuches otras voces escucha solo la de El. El, hijo, te guiara, El te enseñara y preparará para que salgas con un pequeño grupo de Pastores a realizar la mas grande evangelización que ha de brotar en los  corazones de todos mis hijos, en todo vuestro mundo.

Escuchad, pero sabed escuchar. Presta atención. E hijo, observa y está siempre preparado para defender los muros de mi Iglesia, para luchar contra las fuerzas del mal, para que unidos a los Ángeles, a los Arcángeles y a mi amados Santos E hijos predilectos lucharemos la batalla final, aplastando la cabeza de la víbora y renacerá una nueva civilización en el mundo basado en la ley divina de Cristo Jesús. Apresuraos, amado hijo, ya no queda mucho tiempo, porque el tiempo se acorta y vuestro mundo corre peligro de caer en la inmensa oscuridad, y el dolor, y las plagas caerán sobre todos vosotros, y el llanto el dolor se adueñaran de vuestras almas, y serán arrastradas al valle de lagrimas y el fuego las ha de consumir en el mas tremendo y horroroso dolor ...

Hijo, sal y defiende los muros de mi morada. Únete a mi Hijo y a todos los Santos Ángeles y Arcángeles. Yo estaré delante de todos vosotros para que mi Iglesia sea gloriosa en la tierra como en el Reino de los Cielos y sea la luz que ilumine todos los continentes.

 

Dice Jesús:

Hijo, sigue las palabras de mi madre, y renovaremos sobre la faz de la tierra el verdadero amor y mas sublime que parte del Inmaculado Corazón de Cristo Jesús rumbo a todos los Continentes. Vuelvan a nuestros corazones, vuelvan a unirse en el sendero de la luz. Yo Jesús, vuestro hermano, os amo.

 

Dice Santa María:

 Yo, María, Madre de todos vosotros y de la Iglesia os entrego mi corazón y en ella la llama eterna de mi amor. Y os pido desde mi pequeñez y con la humildad mas grande, que se unan, amados pequeños míos, a rezar el Santo Rosario. Que el día que os he marcado, el mundo entero sea iluminado por la luz eterna de la oración y a traves de ella, el amor de todos mis Hijos, juntos a vuestros Pastores, a vuestro Pastor Mayor, todas las religiones unidas en el corazón de mi amado Señor y se unirán con la luz del mas puro amor de Cristo Jesús. Hijos os amo, os amo.  Amen.

Santa María Madre De La Iglesia. 

12/0)72008                                                                            21:28 horas.


Para adherirse al Rosario mundial del 8 de diciembre a las 19 horas y comprometerse a orar el Santo Rosario y por las intenciones pedidas por Nuestro Señor Jesucristo y la Santísima Virgen ,

entre aquí.
 


ATENCION: Escuche por internet el programa de radio

"Santa María Madre de la Iglesia"

conducido por Jose Luis Belmonte.

Todos los martes a las 19 horas de Argentina a través del siguiente link:

www.radiociudad.com.ar

Home   :   Principal  :  Índice de Mensajes

 

«En cuanto a las revelaciones privadas, es mejor creer que no creer en ellas; porque si crees y resultan ser verdaderas, te sentirás feliz de que creíste, porque Nuestra Santa Madre lo pidió. Y si resultan ser falsas, tú recibes todas las bendiciones como si fueran verdaderas, porque creíste que eran verdad.»

(Papa Urbano VIII, 1636 )