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María Madre de la Iglesia |
| Revelación privada a José Luís Belmonte |
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18 de julio de 2008 JL : En Esta madrugada mi humilde alma y mi corazón se encuentran frente a la presencia de nuestra amada Madre, ella esta vestida toda de negro y noto en sus ojos mucha tristeza y dolor, me conduce hasta un lugar y me dice: -Hijo, os mostrare lo que deberéis hacer a partir de este momento. JL : y me muestra a los jóvenes encadenados por inmensas cadenas que envuelven sus cuerpos, y me dice: - Tienes que comenzar a trabajar para liberarlos de sus ataduras y llevarlos a través de los Sagrados Evangelios rumbo a la libertad, el amor, la misericordia y la paz. Mira hijo, veis, ( JL: es un conjunto de niños de distintas edades que se encuentran jugando) Quiero que seáis como ellos puros, con un alma y un corazón llena de inocencia de amor, de misericordia,(JL: y en otro lugar me muestra a hombres y mujeres muy ancianas, sus rostros marcados por el dolor y la inmensa soledad) también tienes que estar junto a cada uno de ellos porque ellos tienen a través de los años la sabiduría que les hace falta a los jóvenes, y a ellos les falta el amor de sus hijos, porque los han dejado solo, ya no los escuchan ya no son respetados y eso hijo los va llevando al final de sus vidas, sintiendo en sus corazones que se apagan sin poder sentir la caricia ni el beso tan ansiado. Cada uno de ellos se encuentran llenos de vida, mas aun de sus edades, llenos de amor y de paz. Son los patriarcas, aquellos que tienen que ser escuchados porque aprendieron a través de los años hijo mio. Porque han transitado la vida, y porque han abrasado la cruz de mi amado Hijo con total amor. JL: luego caminamos lentamente y se abre frente a mis ojos un mundo envuelto totalmente en llamas y desesperación, hermanos que luchan entre sí y ríos de sangre que van corriendo toda la tierra, gritos desgarradores de dolor y después viene la total oscuridad, y me dice: - Esto es lo que vosotros amados pequeños estáis sembrando en vuestro mundo, esto es a lo que sois llevados por el ángel desterrado y las fuerzas del mal. Hoy quiero entregarte la llama del amor, y que digas a todos mis pequeños que vuestra Madre está sufriendo el inmenso dolor de ver como se pierden entre las tinieblas. Diles a mis Hijos predilectos que hoy más que nunca mi Iglesia se tiene que levantar y salir a realizar por todos los continentes una verdadera evangelización, que se tienen que unir todas las religiones en el amor de Cristo Jesús. Hijo, vosotros sois los que llevaran al mundo hasta su final, no nosotros. Porque vuestro amado Padre, mi Señor, mi Hijo y el Espíritu Santo unidos a vuestra Madre, a los Santos, ángeles y Arcángeles, pequeños míos, queremos que sepáis que los amamos y queremos que vivan en un mundo de amor, de misericordia, de justicia y de paz. Sal hijo a ser un verdadero apóstol de la palabra. Sal a darles de beber de la fuente de la sabiduría y de la esperanza. Lleva la luz a todos los corazones y a través de la palabra entrégales nuestro inmenso amor. Os pido amado hijo que mis Hijos predilectos e hijas del corazón mediten lo que hoy os digo, y salgan a ser verdaderos mensajeros del amor de Cristo Jesús. En vuestras manos se encuentra la salvación del mundo, y seguir tras los pasos de mi Hijo rumbo a la luz divina de mi Señor, para volver al gran rebaño, donde mi Iglesia gloriosa será la luz de los continentes, unidos en el amor y la luz eterna de Cristo Jesús, y su infinito amor. Os amo ve y dile al mundo que en vosotros, en vuestras manos está la vida o la oscuridad, y que os amamos y nuestro corazones están cubierto por el manto del dolor. Amén. SANTA MARÍA MADRE DE LA IGLESIA. 18/07/2008 06:45Horas. |
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«En cuanto a las revelaciones privadas, es mejor creer que no creer en ellas; porque si crees y resultan ser verdaderas, te sentirás feliz de que creíste, porque Nuestra Santa Madre lo pidió. Y si resultan ser falsas, tú recibes todas las bendiciones como si fueran verdaderas, porque creíste que eran verdad.»
(Papa Urbano VIII, 1636 )