María Madre de la Iglesia
Revelación privada a José Luís Belmonte

 

31 de agosto de 2008

 Dice Jesús Misericordioso:

Yo, Hijo del Padre y el Padre y el Espíritu santo, unido a mi amada Madre SANTA MARIA, quiero hermano, a vos, a vuestros hermanos que se encuentran en los distintos continentes, guiarlos rumbo al sendero del único y verdadero amor. Quiero que cada uno de vosotros seáis verdaderos apóstoles del amor de mi Inmaculado Corazón. Que lleven las Sagradas Palabras a todos mis hermanos en el mundo, aquellos que están tan solos, aquellos que padecen el dolor , aquellos para quienes no hay justicia. A mis hermanos predilectos que son perseguidos por hablar en mi Nombre y por llevar la paz y la armonía a millones de almas en todo el mundo.

Hoy os quiero pedir junto a vuestros hermanos de oración que se unan a rezar el Santo Rosario, como os pide mi amada Madre. Hermano, tienes en vuestras manos la fuerza del amor, y tu puedes junto a mis Pastores hacer que vuestro mundo cambie. Que vuelva a brillar la luz misericordiosa sobre todos vosotros. Que unidos cambien el mundo que habitáis. Que siembren hermanos, siempre, la tierra, para que se  puedan levantar una inmensa cosecha , para saciar el hambre de tantos pequeños que se encuentran en la oscuridad.

Guíate por mi Madre y dame vuestra mano, caminemos juntos por el sendero. Diles a todos que en vuestra persona y en mis demás hermanos que a traves de mi Madre he elegido y hoy habitan distintas partes de vuestro mundo, para que entre todos formen  una legión de amor, de fe, de misericordia, de justicia, de paz  y estén unidos siempre a mis Pastores, llevando la palabra y curando las heridas del cuerpo y del alma. Yo os prometo que si vosotros el día 8 de diciembre, como os convoca mi amada Madre,  y unido a ella mi Amado Padre, yo vuestro Hermano y el Espíritu Santo, junto a los Santos, Ángeles y Arcángeles y se unen a rezar el Santo Rosario, verán que todo ha de cambiar sobre los continentes. Crecerán las conversiones, y con ellas nacerá la esperanza de la paz , nacerá la unión en los corazones de todos mis hijos y os ayudareis unos a otros, y el Espíritu Santo descenderá y derramara sobre cada uno de aquellos corazones que se encuentren unidos a la oración la bendición y el amor.

Yo, el Hijo del Padre y a su vez el Padre y el Espíritu Santo en la unidad de los Santos,  junto a los Ángeles y Arcángeles y unido al amor misericordioso de mi amada Madre, derramaremos una lluvia de rosas sobre todo el mundo, y comenzaran a vivir en eterna libertad, sin mas ataduras para vuestras almas, porque habremos derrotado a las fuerzas del mal.

Querido hermano, dile a vuestros Pastores, a mi Hermano y Apóstol predilect,o aquel que ocupa el sillón de Pedro, que se unan en esta evangelización, que se unan en el amor, y a todos aquellos que se encuentran separados de mi Iglesia los convoco a unirse en mi Misericordioso Corazón. No podemos ver ya mas separaciones entre vosotros . No podemos ver mas el odio y rencores y peleáis entre vosotros. ¿No pueden comprender que sois  todos  hijos de mi Padre y de mi Madre ? Todos sois mis Hermanos y por eso tenéis que volver al gran rebaño y estar bajo la protección del manto Sagrado de mi amada  Madre, unidos a mi Iglesia para realizar la gran Evangelización.

Aunque muchos de vosotros nos os culpáis de lo que os esta ocurriendo, Yo os digo hermanos míos, vosotros sois los culpables. Porque jamáis pudieron entender que en la simpleza, que en el amor, que en la humildad, se encuentra la verdad de la vida, y la unidad de las almas.

Queridos hermanos, Yo, Hijo del Padre y el Padre y el Espíritu Santo junto a Maria Madre , os convocamos a rezar, os suplicamos que  el día 8 de diciembre a las 19 horas, debéis  llevar en vuestras manos el amor y la luz para iluminara  todo el mundo, para que se una esa luz que de vuestras manos partirá con la luz divina de mi amado Padre, y  el fuego eterno del amor de mi Madre.

Yo os bendigo y os convocamos a cada uno de vosotros, queridos hermanos. Necesitamos sembradores, aquellos que aren la inmensa tierra para depositar la semilla y crezca y se fortalezca en cada corazón. Necesitamos apóstoles que den vuestras vidas si fuere necesaria, para demostrarle al mundo que aquel que parte por defender mi voz, mis palabras, renacerá a la vida eterna, en el Reino de los Cielos. No teman y únanse  en  la palabra y el amor.

En vuestras manos os dejo nuestro pedido, en la sencillez de mi palabras los convoco a que no faltéis, que se unan todos vosotros, y veréis que estaremos al lado de cada uno. Recordad, comiencen desde ahora a unirse. Convóquense uno a otros, lleven mi mensaje a traves del mundo y formad la cadena mas inmensa de oración de amor y de paz.

Recibid hermano mío junto a vuestros hermanos aquellos que os acompañan, aquellos que ya se han encolumnado, la bendición de todos nosotros. Porque sois nuestros amados hijos unidos en mi Madre y  Madre de la Iglesia y mi misericordioso Corazón, unidos en el Padre y el Espíritu Santo, junto a todos los Santos, Ángeles y Arcángeles para que, unidos por el amor, estemos juntos para  la salvación de las almas y de todo vuestro mundo.

Hijo, os pedimos que comiencen a realizar la cadena unida por la misericordia de mi corazón, bajo la luz eterna de mi Padre y la bendición del Espíritu Santo, Unida a la llama ardiente del amor de mi Madre y Madre de todos vosotros, y de Mi Iglesia, que será la luz que ha de iluminar al mundo para vuestra salvación.

Os amo,  amados hermanos, hijos del Padre y del Espíritu Santo.  Y os dejo mi bendición. Amen. 

JESÚS MISERICORDIOSO. 

31/08/2008                                                                                        0830 Horas.


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«En cuanto a las revelaciones privadas, es mejor creer que no creer en ellas; porque si crees y resultan ser verdaderas, te sentirás feliz de que creíste, porque Nuestra Santa Madre lo pidió. Y si resultan ser falsas, tú recibes todas las bendiciones como si fueran verdaderas, porque creíste que eran verdad.»

(Papa Urbano VIII, 1636 )