![]() |
María Madre de la Iglesia |
| Revelación privada a José Luís Belmonte |
|
09 de agosto de 2008 JL: En este preciso momento me pongo en las Manos de mi amada Madre y siento la llegada de ella, hasta la presencia de este humilde siervo de ella. - Amada Madre hoy te quiero hacer una pregunta ... que guíes y me ayudes a llevar adelante lo que me estas pidiendo desde hace tantos años. - Hijo yo os responderé a cada una de las preguntas o aquello de lo que tenéis dudas. JL - Yo no dudo, es que trato de llegar hasta los corazones de mis hermanos y me es muchas veces muy pesado, porque siento que no me escuchan. - Hijo, tu tienes la verdad, lo que os pedí y os enseñe en todos estos años que han transcurrido, vos sabéis bien lo que os dije el día que me presente ante vos. JL - Madre, recuerdo que estabas toda vestida de negro, y llegaba hasta vos, cuando me coloque de rodillas me mostraste en ese momento ... - Hijo, no quiero que todavía lo digas al mundo, no es el tiempo, no es el momento justo para que reveléis lo que os pedí... JL - Pero todo este tiempo he caminado, sin cesar ... he tratado de llegar a muchos de tus Hijos predilectos, algunos de ellos me guiaron y guían a otros ... ni siquiera me dejaron pronunciar tu santo nombre. - Hijo no esperéis otra cosa diferente, recuerda que ellos son hombres igual a ti, y que tampoco lo debéis juzgar por sus actos o sus desconfianzas o miedos. JL - Entonces Madre, que debo hacer para que aquellos que no me creen o desconfían crean en lo que llevo en mis manos que son tus palabras, yo siempre le he dicho la verdad, y nunca he dicho a ninguno que son mis palabras, ni que me considero especial por tener la gracia divina que vos me has entregado guiándome a través de tus mensajes ... yo se que no soy merecedor, se que fui un gran pecador, Madre. - Hijo yo os elegí, y tu piensas que no te escuchan ... estás equivocado, querido hijo ... todos mis pequeños os escuchan cuando vosotros habláis. Quizás algunos de ellos duden pero yo hijo haré que ese corazón encuentre la luz y la comprensión de cada palabra que les llevas. Y mis Hijos predilectos, tienen que escuchar, tienen que comprender y entender que vos sois un hijo que he elegido, para guiarlos, para que mi Iglesia sea la luz del mundo, para que la palabra de mi amado Señor a traves del Hijo y del Espíritu Santo, se unan a mis palabras y sean no solo luz en vuestro mundo si no también el fuego del eterno amor. JL - Madre, sabes bien que te amo y te he dicho una y mil veces que si tengo que entregar mi vida por la Iglesia, y por el amor que te tengo lo haré. Jamás dejare de amarte, jamás dejare de amar a Cristo Jesús, mi corazón esta con ustedes y en cada latido te lo repito Mamá, con la simpleza mas grande desde mi inmensa pequeñez, de este siervo que los ama. - Hijo sigue junto a vuestros hermanos, sigue hablando y llevando mi palabra a todos los lugares. Cuida de los enfermos, de los que se encuentran depresivos, de aquellos que se alejaron ... Debéis ser la luz que ilumine el sendero para que retornen al gran rebaño, y de aquellos Hijos predilectos que vos pensáis que no os creen demuéstrale a traves del amor, de la comprensión y ayúdalos, porque ellos también pueden encontrarse confundidos. Piensa hijo que la tentación se encuentra en todo lugar, y que siembra muchas veces la desconfianza en el corazón de muchos para debilitar a mi Iglesia, no mires hacia atrás y sigue avanzando, formad Cenáculos y centro de oraciones. Haced que mis hijos vuelvan a mi Iglesia, que tomen en sus manos el Rosario y recen Hijo por la paz. Que hoy esta atacando muchos lugares de vuestros continentes. Haced crecer en los corazones la semilla del amor, de la misericordia, de la justicia y de la paz. Vosotros, querido hijo, sois los que destruyen vuestro mundo, con inmensas guerras, desafiando la naturaleza, dejando morir de hambre y de sed a millones de pequeños en el mundo. Aquellos hijos que tienen el poder, el dinero, son los que deben entregar una parte de el para que todos vivan en un mundo como mi amado Señor os entrego. Un mundo de misericordia, de justicia y de paz. Nosotros os amamos hijo y queremos que vivan en eterna comunión, que sigan tras los pasos de mi Hijo, que participen de la fiesta, del encuentro y que coman de su carne y beban de su sangre, para ser luz que ilumine todos los continentes. Nosotros no hacemos hijo la guerra. Nosotros, no llevamos las pestes. Nosotros, no os quitamos el pan ni el agua a ninguno de nuestros pequeños. Sois vosotros mismos, que llevaste el paraíso a convertirlo en un verdadero infierno alejándose de la palabra y siguiendo a falsos profetas. JL - Madre yo te comprendo, pero ... ¿que debo seguir haciendo?. - Hijo simplemente Evangelizar…. Evangelizar, ser un misionero del amor de Cristo Jesús y de vuestra Madre y salir a defender a mi Iglesia, y cuidar de mi Hijo que se encuentra sentado en el sillón de Pedro, y mi demás Hijos e hijas predilectos que he elegido para la oración y para que sean verdaderos apóstoles de la palabra. Vive hijo llevando la llama de mi eterno amor, vive en cada hermano, y guíalos rumbo al rebaño, rumbo a la paz, y la misericordia. Hijo os amo, no sufráis mas y sigue el sendero de la luz recuerda hijo yo estoy a vuestro lado. Yo os acompaño. Recen amados pequeños el Santo Rosario y levantad muchos Cenáculos en el mundo y veréis que mi Iglesia volverá a ser la luz que ilumine todos los continentes, amados pequeños no destruyan mas ni el mundo donde vosotros habitáis ni vuestras vidas, únanse en el amor eterno de Cristo Jesús. Amen. Santa Maria Madre De La Iglesia. 09/08/2008 17:00Horas. |
Home : Principal : Índice de Mensajes
«En cuanto a las revelaciones privadas, es mejor creer que no creer en ellas; porque si crees y resultan ser verdaderas, te sentirás feliz de que creíste, porque Nuestra Santa Madre lo pidió. Y si resultan ser falsas, tú recibes todas las bendiciones como si fueran verdaderas, porque creíste que eran verdad.»
(Papa Urbano VIII, 1636 )