Sucesos de 1917
Relatos de las apariciones según
Sor Lucía, la mayor de los videntes
Apariciones del Ángel de la Paz
Primera
aparición del Ángel:
Fue en la primavera de
1916 que se apareció el ángel por primera vez en la cueva "Loca de
Cabeco".
Subimos
con el ganado al cerro arriba en busca de abrigo, y después de haber
tomado nuestro bocadillo y dicho nuestras oraciones, vimos a cierta
distancia, sobre la cúspide de los árboles, dirigiéndose hacia el
saliente, una luz mas blanca que la nieve, distinguiéndose la forma de
un joven trasparente y mas brillante que el cristal traspasado por los
rayos del sol. Al acercarse mas pudimos discernir y distinguir los
rasgos. Estábamos sorprendidos y asombrados:
Al llegar
junto a nosotros dijo: "No temáis. Soy el Ángel de la Paz. ¡Orad
conmigo!"
Y
arrodillado en tierra inclinó la frente hasta el suelo. Le imitamos
llevados por un movimiento sobrenatural y repetimos las palabras que
oímos decir:
-"Dios
mío, yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por los que no
creen, no adoran, no esperan y no te aman".
Después de
repetir esto tres veces se levantó y dijo: -"Orad así. Los
Corazones de Jesús y María están atentos a la voz de vuestras suplicas"
Y
desapareció....Tan intima e intensa era la conciencia de la presencia de
Dios, que ni siquiera intentamos hablar el uno con el otro, permanecimos
en la posición en que el Ángel nos había dejado y repitiendo siempre la
misma oración.
No
decíamos nada de esta aparición, ni recomendamos tampoco el uno al otro
guardar el secreto. La misma aparición parecía imponernos silencio.
Segunda aparición del Ángel:
Ocurrió a mediados del verano,
cuando llevábamos los rebaños a casa hacia mediodía para regresar por la
tarde. Estábamos a la sombra de los árboles que rodeaban el pozo de la
quinta Arneiro. De pronto vimos al mismo Ángel junto a nosotros:
"¿Qué estáis haciendo? ¡Rezad! ¡Rezad mucho! Los corazones de Jesús y de
María tienen sobre vosotros designios de misericordia. Ofreced
constantemente oraciones y sacrificios al Altísimo!"
-¿Cómo
hemos de sacrificarnos?, pregunté.
-"De
todo lo que pudierais ofreced un sacrificio como acto de reparación por
los pecados cuales El es ofendido, y de suplica por la conversión de los
pecadores. Atraed así sobre vuestra patria la paz.
Yo
soy el Ángel de su guardia, el Ángel de Portugal. Sobre todo, aceptad y
soportad con sumisión el sufrimiento que el Señor os envíe"
Estas
palabras hicieron una profunda impresión en nuestros espíritus como una
luz que nos hacía comprender quien es Dios, como nos ama y desea ser
amado, el valor del sacrificio, cuanto le agrada y como concede en
atención a esto la gracia de conversión a los pecadores.
Por esta
razón, desde ese momento, comenzamos a ofrecer al Señor cuanto nos
mortificaba, repitiendo siempre la oración que el Ángel nos enseñó.
Las
Apariciones de Nuestra Señora
Primera Aparición de la Virgen: Domingo 13 de mayo, de 1917.
Estando jugando con
Jacinta y Francisco en lo alto, junto a Cova de Iría, haciendo una pared
de piedras alrededor de una mata de retamas, de repente vimos una luz
como de un relámpago.
-Está relampagueando-
dije. Puede venir una tormenta. Es mejor que nos vayamos a casa.
-¡Oh si esta bien!
contestaron mis primos. Comenzamos a bajar el cerro llevando las ovejas
hacia el camino. Cuando íbamos por mitad de la pendiente, cerca de una
encina, que aun existe, vimos otro relámpago, y habiendo dado algunos
pasos mas vimos sobre la encina una Señora vestida de blanco, mas
brillante que el sol, esparciendo luz mas clara e intensa que un vaso de
cristal lleno de agua cristalina atravesado por los rayos mas ardientes
del sol. Estábamos tan cerca que quedamos dentro de la luz que Ella
irradiaba. Entonces la Señora nos dijo:
-"No tengáis miedo.
No os hago daño."
-Yo le pregunte: ¿De dónde es usted?
-"Soy del Cielo."
-¿Qué es lo que usted me quiere?
-"He venido para pediros que vengáis aquí seis meses seguidos el día
13 a esta misma hora. Después diré quien soy y lo que quiero. Volveré
una séptima vez."
-Pregunté entonces: ¿Yo iré al cielo?
-"Si iras"
-¿Y Jacinta?
-"ira también"
-¿Y Francisco?
-"También ira, pero tiene que rezar antes muchos rosarios"
Entonces me acordé de
dos amigas de mi hermana que habían muerto hacia poco.
-¿Está María de las Nieves en el cielo?
-"Sí, está"
-¿y Amelia? de 18 ó 20 años
-"estará en el purgatorio hasta el fin del mundo".
Y entonces dijo:-"Queréis
ofreceros a Dios para soportar todos los sufrimientos que El quisiera
enviaros como reparación de los pecados con que El es ofendido y de
suplica por la conversión de los pecadores?"
-Si queremos.
-"Tendréis, pues, mucho que sufrir, pero la gracia de Dios os
fortalecerá"
Diciendo esto la
Virgen abrió sus manos por primera vez, comunicándonos una luz muy
intensa que parecía fluir de sus manos y penetraba en lo mas intimo de
nuestro pecho y de nuestros corazones, haciéndonos ver a nosotros mismos
en Dios, mas claramente de lo que nos vemos en el mejor de los espejos.
Entonces, por un impulso interior que nos fue comunicado también, caímos
de rodillas, repitiendo humildemente:
-Santísima Trinidad, yo
te adoro. Dios mío, Dios mío, yo te amo en el Santísimo Sacramento.
Después de pasados unos
momentos Nuestra Señora agregó: -"Rezad el rosario todos los días
para alcanzar la paz del mundo y el fin de la guerra".
Acto seguido comenzó a
elevarse serenamente, mientras la luz que la circundaba parecía abrirle
el camino
Segunda Aparición de
la Virgen: Miércoles 13 de Junio
Establece la devoción al Inmaculado Corazón de María
Después de rezar el
rosario con otras personas que estaban presentes (unas 50) vimos de
nuevo el reflejo de la luz que se aproximaba, y que llamábamos
relámpago, y en seguida a Nuestra Señora en la encina, todo como en
mayo.
-¿Qué es lo que
quiere? -pregunté
-"Quiero que vengáis aquí el día 13 del mes que viene, que recéis el
rosario todos los días y
que aprendáis a leer. Después diré lo que quiero además"
-Le pedí la curación de una enferma. Nuestra Señora respondió:
-"Si se convierte se curara durante el año"
-Quisiera pedirle que nos llevase al cielo.
-"Si, a Jacinta y a Francisco los llevaré en breve, pero tu te
quedarás algún tiempo mas. Jesús quiere servirse de ti para darme a
conocer y amar. Quiere establecer en el mundo la devoción a mi
Inmaculado Corazón. A quien le abrazare prometo la salvación y serán
queridas sus almas por Dios como flores puestas por mi para adornar su
Trono."
-¿Me quedo aquí solita?- pregunte con dolor.
-"No hija. ¿Y tu sufres mucho por eso? !No te desanimes! Nunca te
dejaré. Mi Inmaculado Corazón será tu refugio y el camino que te
conducirá a Dios."
En ese momento
abrió las manos y nos comunicó por segunda vez el reflejo de la luz
inmensa que la envolvía. Jacinta y Francisco parecían estar en la parte
de la luz que se eleva hacia el cielo y yo en la que se esparcía sobre
la tierra. Delante de la palma de la mano derecha de nuestra Señora
estaba un corazón rodeado de espinas que parecían clavarse en el.
Entendimos que era el Corazón Inmaculado de María, ultrajado por los
pecados de la humanidad, y que quería reparación.
Francisco muy
impresionado con lo que había visto, me pregunto después: -¿Por qué es
que la Virgen estaba con un corazón en la mano irradiando sobre el mundo
aquella luz tan grande que es Dios? Tu, Lucía, estabas con Ella en la
luz que bajaba a la tierra y Jacinta conmigo en la que subía al cielo.
Le respondí: -Es que tu, con Jacinta, iréis en breve al cielo. Yo me
quedo con el Corazón Inmaculado de María en la tierra.
Tercera
Aparición de la Virgen: Viernes, 13 de Julio
Momentos después de
haber llegado a Cova de Iría, junto a la encina, entre numeroso público
(4.000 personas) que estaban rezando el rosario, vimos el rayo de luz
una vez mas y un momento mas tarde apareció la Virgen sobre la encina.
-¿Qué es lo que quiere
de mi? -pregunté.
-"Quiero que vengáis aquí el día 13 del mes que viene, y continuéis
rezando el rosario todos los días en honra a Nuestra Señora del Rosario
con el fin de obtener la paz del mundo y el final de la guerra, porque
solo Ella puede conseguirlo.
-Dije entonces: quisiera pedirle nos dijera quien es, y que haga un
milagro para que todos crean que usted se nos aparece.
-"Continuad viniendo aquí todos los meses. En octubre diré quien soy
y lo que quiero, y haré un milagro que todos han de ver para que crean".
-"¡Sacrificaos por los pecadores y decid muchas veces, y
especialmente cuando hagáis un sacrificio: OH, Jesús, es por tu amor,
por la conversión de los pecadores y en reparación de los pecados
cometidos contra el Inmaculado Corazón de María!
Al decir estas últimas
palabras abrió de nuevo las manos. El reflejo de la luz parecía penetrar
la tierra y vimos como un mar de fuego y sumergidos en este fuego los
demonios y las almas como si fuesen brasas trasparentes y negras o
bronceadas, de forma humana, que fluctuaban en el incendio llevada por
las llamas que de ellas mismas salían, juntamente con nubes de humo,
cayendo hacia todos los lados, semejante a la caída de pavesas en
grandes incendios, pero sin peso ni equilibrio, entre gritos y lamentos
de dolor y desesperación que horrorizaban y hacían estremecer de pavor.
Los demonios se
distinguían por sus formas horribles y asquerosas de animales espantosos
y desconocidos, pero trasparentes como negros tizones en brasa.
Asustados y como pidiendo socorro levantamos la vista a nuestra Señora,
que nos dijo con bondad y tristeza:
-"Habéis visto el
infierno, donde van las almas de los pobres pecadores. Para salvarlas
Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón.
Si hacen lo que yo os digo se salvarán muchas almas y tendrán paz. La
guerra terminará pero si no dejan de ofender a Dios en el reinado de Pío
XI comenzara otra peor".
"Cuando viereis una
noche alumbrada por una luz desconocida sabed que es la gran señal que
Dios os da de que va a castigar al mundo sus crímenes por medio de la
guerra, del hambre, de la persecución de la Iglesia y del Santo Padre.
Para impedir eso, vendré a pedir la consagración de Rusia a mi
Inmaculado Corazón y la comunión reparadora de los primeros sábados. Si
atienden mis deseos, Rusia se convertirá y habrá paz; si no, esparcirá
sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones de la
Iglesia: los buenos serán martirizados; el Santo Padre tendrá que sufrir
mucho; varias naciones serán aniquiladas. Por fin, MI INMACULADO CORAZON
TRIUNFARA. El Santo Padre me consagrará a Rusia, que se convertirá, y
será concedido al mundo algún tiempo de paz. En Portugal el dogma de la
fe se conservará siempre......(Aquí comienza la tercer parte del
secreto, escrita por Lucía entre el 22 de Dic. 1943 y el 9 de Enero
1944). Esto no lo digas a nadie. A Francisco si podéis decírselo".
-"Cuando recéis el
rosario, decid después de cada misterio: "Jesús mío, perdónanos,
líbranos del fuego del infierno, lleva todas las almas al cielo,
especialmente las mas necesitadas"
Y Como de costumbre
comenzó a elevarse en dirección a Oriente.
Cuarta Aparición de la
Virgen:

Domingo 19 de Agosto,
en los Valinhos La Aparición no se realizo el día 13 de agosto en Cova
de Iría porque el Administrador del Consejo apreso y llevo a Vila Nova a
los pastorcitos con la intención de obligarles a revelar el secreto. Los
tuvo presos en la Administración y en el calabozo municipal.
Les ofreció los mas
valiosos presentes si descubrían el secreto. Los pequeños videntes
respondieron:
-No lo decimos ni
aunque nos den el mundo entero.
Los encerró en el
calabozo. Los presos les aconsejaron: -Pero decir al Administrador ese
secreto. Que os importa que esa Señora no quiera?
-!Eso no, respondió
Jacinta con vivacidad, antes quiero morir!
Y los tres niños
rezaron con aquellos infelices el rosario, delante de una medalla de
Jacinta colgada en la pared.
El administrador para
amedrentarlos, mando preparar una caldera de aceite hirviendo, en la
cual amenazaron asar a los pastorcitos si no hacían lo que les mandaban.
Ellos, aunque pensaban que la cosa iba en serio, permanecieron firmes
sin revelar nada. El día 15 de agosto, fiesta de la Asunción, los sacó
del calabozo y los llevo a Fátima.
...Nos narra
Lucía lo que sucedió en esta aparición.....
Estuvimos con las
ovejas en un lugar llamado Valinhos, Francisco y su hermano Juan,
acompañándome, y sintiendo que algo sobrenatural se aproximaba y nos
envolvía, sospechando que Nuestra Señora se nos aparecería y temiendo
que Jacinta se quedaría sin verla, pedimos a su hermano Juan que le
fuese a llamar. Entretanto, Francisco y yo vimos el reflejo de luz que
llamábamos relámpago y al instante de llegar Jacinta vimos a la Señora
sobre la encina.
-Que es lo que quiere
usted?
-Deseo que sigáis
yendo a Cova de Iría en los días 13, que sigáis rezando el rosario todos
los días. El ultimo mes haré el milagro para que todos crean.
-Que es los que quiere
usted que se haga con el dinero que la gente deja en Cova de Iría?
-Hagan dos
bolsas, una para ti y Jacinta, para llevarla dos chicas mas vestidas de
blanco y otra que la lleve Francisco con tres niños mas.
El dinero de
las bolsas es para la fiesta de Nuestra Señora del Rosario, y lo que
sobre es para ayuda de una capilla que se debe hacer.
-Yo quisiera pedirle la
curación de algunos enfermos.
-Si, a algunos
curare durante el año.
Y tomando un aspecto
muy triste, la Virgen añadió:
"Rezad, rezad mucho y
haced sacrificios por los pecadores, porque muchas almas van al infierno
por no tener quien se sacrifique y rece por ellas". Y la Virgen empezó
a subir hacia Oriente, como de costumbre.
Quinta
Aparición: Jueves, 13 de Septiembre
Al aproximarse la hora
fui a Cova de Iría con Jacinta y Francisco entre numerosas personas
(30.000) que con dificultad nos dejaban pasar. Los caminos estaban
apiñados de gente; todos nos querían ver y hablar.
Mucha gente del pueblo
venían a pedirnos que presentáramos sus necesidades a Nuestra Señora.
Otros, no pudiendo llegar junto a nosotros, clamaban de lejos.
Oíamos... -¡pidan que
me cure a mi hijo invalido!....a mi hijo ciego...a mi hija muda....que
me traiga a mi esposo que esta en la guerra...que me convierta a un
pecador...que estoy tuberculoso...etc...Allí aparecían todas las
miserias de la pobre humanidad y algunos gritaban subidos a los arboles.
Por fin llegamos a Cova
de Iría, y al alcanzar la encina comenzamos a decir el rosario con la
gente. Un poco mas tarde vimos el reflejo de luz y acto seguido, sobre
la encima, a nuestra Señora, que dijo: -"Continuad rezando el rosario
para alcanzar el fin de la guerra. E n Octubre vendrá también nuestro
Señor, Nuestra Señora de los Dolores y del Carmen, San José con el Niño
Jesús para bendecir al mundo. Dios esta contento con vuestros
sacrificios, pero no quiero que durmáis con la cuerda puesta, llevadla
durante el día." (la cuerda la llevaban atada a la cintura. Era uno de
las mas dolorosas mortificaciones que ofrecían por la conversión de los
pecadores. También no comían meriendas, dejaban de tomar agua. Pero
mayores eran los sacrificios que exigía la misión que la Virgen les
encomendó: las vejaciones, curiosidad, molestias de la gente,
interminables visitas, preguntas, persecución, ridículo, prisión, etc.)
-"Curaré a algunos
enfermos, pero no a todos. En Octubre haré el milagro para que todos
crean."
Sexta
Aparición: Sábado 13 de Octubre -Milagro del Sol
Había gente en masa
(70.000) bajo una lluvia torrencial. Por el camino, las escenas del mes
pasado, mas numerosas y conmovedoras. Ni el barro de los caminos impedía
a la gente arrodillarse en actitud humilde y suplicante.
Llegando a Cova
de Iría, junto a la encina, pedí al pueblo que cerrasen los paraguas
para rezar el Rosario. Poco después vimos el reflejo de luz y en seguida
a la Virgen sobre la encina.
-¿Qué es lo que usted
quiere?
-"Quiero decirte que hagan aquí una capilla en honor mío, que soy la
Señora del Rosario, que continúen rezando el Rosario todos los días. La
guerra esta acabándose y los soldados pronto volverán a sus casas."
-¿Curará a los enfermos?
-"Unos si y otros no; es preciso que se enmienden; que pidan perdón
de sus pecados.
Y tomando aspecto mas
triste dijo: -"Que no se ofenda mas a Dios Nuestro Señor, que ya es
muy ofendido."
El milagro del
sol
Y abriendo sus
manos las hizo reflejar en el sol y, en cuanto se elevaba, continuaba el
brillo de su propia luz proyectándose en el sol.
Y exclamé que
todos mirasen al sol. Se da entonces el milagro del sol, prometido tres
meses antes, como prueba de la verdad de las apariciones de Fátima. La
lluvia cesa y el sol por tres veces gira sobre si mismo, lanzando a
todos los lados fajas de luz de variados colores. Parece a cierta altura
desprenderse del firmamento y caer sobre la muchedumbre. Todos están
atónitos. Los periodistas de los periódicos seculares que habían acudido
incrédulos a desprestigiar los apariciones, tomaron fotos y dieron
testimonio de aquel milagro en la prensa.
Al cabo de 10 minutos
de prodigio el sol toma su estado normal.
Los tres niños eran
favorecidos con otras visiones: Vimos al lado del sol a S. José con el
Niño y a Nuestra Señora de los Dolores. El Niño Jesús parecía bendecir
al mundo de la misma forma que S. José. Después se disipo esta visión y
aparece Nuestra Señora del Carmen.