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La Gran Cruzada del Amor
PARTE 5
CA 123: ¡Y
la paz se hará!
Entre los rendidos está ya el enemigo. Yace y, ya sabiendo su
derrota, con sus perpetuos desastres odia, con rencor, los cantos
angélicos que repiten el Hosanna de Belén.
Lo que Yo envié al mundo no será sofocado con la sangre de Mis
Mártires, más bien será vivificado y todo pedazo de tierra manchado con
aquella sangre bendita clama Misericordia a Mi trono de amor. Pastores y
fieles dan la prueba esperada y en los miembros místicos de la Iglesia,
rebosa nueva linfa vital.
Yo no Me detendré aquí, voy adelante, hacia las metas prefijadas y,
con el consenso de los hombres y con la disciplina de la nueva Iglesia,
repararé todo, porque todo cae en ruinas.
Mis Mártires piden esto: que descienda al mundo la paz. ¡Y la paz se
hará! El Hijo de Dios la promete y será duradera, sin que otros
obstáculos puedan impedirlo.
Restauraré la Iglesia, después reuniré a los Míos y seguiré hacia Mi
Jerusalén nueva. Amonestaré a los secuaces de Satanás y serán derrotados
con la espada de Elías.
Pequeño pueblo, Me has aclamado en la pasión renovada entre los
pueblos, ahora clamará por tí el ejército angélico enviado por Mí.
¡Paz en la tierra, grita el amor, paz en los corazones! Huyan y se
dispersen en la noche infernal los espíritus detractores y rebeldes.
Los ayuda el estar unidos porque dentro de poco serán asaltados, pero
no para su derrota, sino para la gran humillación del rebelde eterno...
Paz, la paz ya viene y con la paz el amor.
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CA 124:
Nuestro Ministerio no es muy comprendido en la tierra
Vive siempre honrado y exaltado en la Trinidad beatísima: Cristo,
Hijo de Dios, el Hijo del Hombre y Su exaltación es esta: habiendo
tomado el Verbo una naturaleza humana, se sujetó a ella, no instalado en
el honor que le habría sido conveniente como segunda Persona de la
Trinidad, sino como el último hombre, como representante de todos los
hombres.
Pero, los representó en la abyección de la culpa y por eso fue hecho
víctima, porque asumir en una naturaleza todas las culpas humanas fue
representar en sí, tomar para sí toda la escala de la malicia del hombre
y responder de ello como cosa propia. Si, el Cristo que adoran debió
caer al más profundo abismo para que Su misión fuese verdaderamente
Divina.
Por eso, ahora vive en la Trinidad beatísima. El que quiso y supo
expiar todo el mal. Y habiendo hecho todo esto, goza plenamente de todo
el bien, vive altamente constituido en todo poder y honor. Ha subido de
la íntima abyección a la más sublime altura, en El la transformación ha
surgido a las cimas a las que sólo Dios podía llegar.
Pero en esto, apenas está alumbrado el misterio de Su Humanidad,
misterio que hace perderse toda mente humana. Y si es imposible hablar
del misterio de la Humanidad que solivió el mal, ¿qué podrá decirse del
misterio de la Humanidad con respecto a la Divinidad? ¿qué deben ustedes
decir del misterio que media entre Jesús y la Divinidad, como
depositario de la Bondad infinita?
El no solo llevó sobre sí la herencia mala del hombre, es decir el
pecado, sino que llevó también la herencia de la Bondad sin fin, en
cuanto que existiendo en una sola persona dos naturalezas, la Divina y
la Humana, de la primera encerraba todo atributo, mientras que de la
segunda abrazaba todo defecto.
Cuán noble se verá en el Cielo la Humanidad de Cristo ¡Oh, cómo serán
superados todos los conocimientos de ustedes, en los que sin embargo
encontrarán deleite. Ahora es apenas un lejano reflejo, luego será una
luz meridiana. Ahora se encuentran en un lugar cerrado al cual llega la
luz de Cristo como llega a los subterráneos la luz del sol.
Aquí donde estamos, Jesús es el sol que por sí nos ilumina también a
nosotros y nos ilumina penetrándonos. Nosotros también somos luz, pero
somos Su luz; también nosotros iluminamos, pero con Su esplendor.
Nosotros llevamos a los hombres a Cristo, porque El vive en nosotros y
nosotros en El.
Nuestro misterio es desconocido en la tierra donde el hombre no ve y
si ve, ve muy poco. Pero nosotros obramos por igual aun sabiendo que no
encontramos comprensión en la tierra, nosotros obramos para ustedes,
porque así quiere el Amor y todo Su Querer es para nosotros muy
deleitoso placer. Pero acabado el misterio, una vez concluido el tiempo,
se verá la luz, se verá lo eterno. Entonces sabrán lo que hacemos por
ustedes y estarán agradecidos sobre toda ponderación.
Rafael, Arcángel de Dios te dice estas cosas, poquísimas cosas y
quien goce del favor de escuchar estas palabras, reflexione sobre la
obra de los Ángeles que Dios Ha puesto, en unión de caridad, junto a
cada uno de los hombres.
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CA 125:
¡Búscame y me encontrarás!
Has retornado a tu labor, pequeña niña Mía, a servir a tu Señor que
espera siempre la generosidad de sus hijos para derramar su Misericordia
y su amor al mundo.
Cuidado, hija, muchos enemigos más allá del camino que pisas, hacen
todo lo posible por arrastrarte en peso fuera del bien. Y ahora, están
urdiendo la trampa en la que piensan hacerte caer.
Pero más adelante, en el ademán de abrazarte, verás quién es el que
te ama y te protege de tantas insidias. Permanece Mi amor, pero escondo
la luz; permanece la luz, pero escondo el amor.
Estoy aquí, estoy junto a tí, te miro siempre y Me oculto
porque te amo. Pero tú, búscame, no te dejes vencer de la inercia y Me
encontrarás. Todo lo que te fastidia te hace bien, con respecto a tu
peso, no te quejes. Te concedo que no tengas el peso de las culpas, ¿te
parece poco esto?..
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CA 126:
Lejos del ruido del mundo estarás cerca de Mí
Lejos del ruido del mundo estarás cerca de Mí. Cerca y no lejos, fiel
y no insegura, buena y no insípida: estas son las tres etapas que debes
llenar para poseerme mucho más que en el pasado... Debes estudiar en el
libro de la vida y sólo alguna vez podrás alzar los ojos para verme de
modo menos indirecto. Te estoy preparando a las nupcias eternas y Soy
celoso de tu alma. Cobra ánimo y de cuando, considera que Yo te guío,
más aún te conduzco a Mí porque fuera de Mí nada puede acontecer. El
mismo pecado, que está fuera de Mi Voluntad, no puede darse sin que el
hombre haga uso de lo que Yo le He dado y mantenido.
¡Cuán sabio es, por tanto el que se deja llevar por Mí! Parece que no
obra la criatura abandonada a Mí, sin embargo obra con tanta eficacia
que tiene la fuerza divina en sí y la difunde a los que están cerca y
lejos. ¡Qué ignorancia, en cambio, querer gobernarse por sí mismos.
Tú conoces algunos caminos por los cuales se llega al abandono. Yo
mismo te conduje y te puse de manifiesto bellezas y dificultades porque
te amo mucho. Ahora mira cómo tus experiencias se transformarán en una
nueva experiencia, más santa, más divina. Basta con el abandono: ahora
debes transitar el camino de la uniformidad. Aquí te espero, aquí te
guío, aquí encontrarás tu estabilidad.
Yo hablo para tí en nombre del Amor. Yo Soy el Amor que te atraigo,
tú eres la centella que He liberado. ¿ves cuánta paja humana yace en el
fango del pecado? ¿a dónde quieres ir, centella Mía: tornar a Mí o
apegarte a esa paja? No Me digas que no quieres escoger porque estás en
capacidad de hacerlo..
Ahora que has escogido, te premiaré: Sabe que pronto daré forma
exterior a tu elección y estará de fiesta Aquella en quien piensas con
verdadero entusiasmo filial. Juntas harán su trabajo. Obra sin titubeos.
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CA 127: Ese
Espíritu es el que a partir de ahora se queda contigo
Estoy contento de que busques el consuelo Mío y lo antepongas a todo.
Pero atento, Yo poseo en Mí el consuelo sin que te lo participe,
justamente para que, privado de tal sentimiento, tú hagas el esfuerzo de
la sequedad.
¿Quieres paz, buscas tranquilidad? La tienes porque estás de acuerdo
Conmigo. Te falta el sentimiento de la paz, buscas tranquilidad
placentera. Pero, ¿de qué te ayuda ahora?
Piensa en Mí, no en tí. Piensa en Mi felicidad y sé feliz con ella.
Me amas verdaderamente si gozas de Mi tranquilo bien. De esto puedes
estar segura y más segura que nunca puedes atravesar el escozor que te
produce el no sentir el beneficio de Mi amor.
Te llamo por caminos impracticables. Ven al amor puro, ven al reino
donde ninguna sombra pone estorbo al luminoso sol de Mi embriagadora e
inconcebible felicidad.
Te He hablado Yo, el amor infinito, el amor que te recogió herida en
el camino de la perdición. Yo te He hablado, Yo que Soy la Omnipotencia,
la Luz y la perfectísima Trinidad. He venido preparándote y, por
intermedio tuyo, a muchos hermanos, hoy atacados por el mal. He venido
educándolos, tratando de enseñarles sobre todo el amor y la unidad, la
caridad entre ustedes... Si unos han asimilado y otros no, es una pena.
Ya casi termina esta Gran Cruzada del Amor y ahora comprobarás el
abandono.
No será por mucho, no te angusties, reposa y despierta... De la vía
del perdón has pasado a la del reconocimiento; de ésta al amor de
ternura; de la ternura a la felicidad de amarme y escucharme. De allí a
la destrucción de tu amor propio para continuar transformándote por
completo. Por cierto, desde hace mucho tiempo estoy haciendo esta
operación y has llegado al umbral dorado sobre el que está escrito: el
amor es digno de ser amado sólo por sí mismo.
Golpea, aunque no Me escuches, golpea de nuevo, el gran Espíritu que
te Ha encaminado en la tierra te hará entrar en el puro ardentísimo
amor. Ese Espíritu es quien a partir de ahora se queda contigo para
guiar con Sabiduría tus pasos hacia el camino de amor y entrega.
Para el consuelo y mayor certeza suya debo aseverarles una vez más
que es espíritu indigno, revestido de su ropaje favorito: la soberbia,
la división, la mentira, el engaño, ha entrado en muchos hijos Míos, con
falsos mensajes, con profecías engañosas. Hijitos, ustedes ya han podido
comprobarlo porque se ha revestido cada profecía de un elemento que
nunca llegó a cumplirse. Esto en varias oportunidades.
Por tanto, quédense donde están, creciendo juntos. Un poco más y ya
tendrán que alimentarse con el Banquete que les Hemos ido sirviendo Mi
Madre, los Bienaventurados del Cielo y Yo, con humildad, con cosas
concretas que han podido ir comprobando. No entren en un juego peligroso
pero ciertamente inútil. No se dejen seducir por el canto de sirenas que
endulzan el oído. Hagan lo posible para alejar la causa de obstáculo...
No quiero verlos desorientados por las piruetas que pueda hacer Satanás.
Renuncien a la maldad, a la soberbia y al orgullo destructor, acepten
las virtudes que les doy: la humildad, la paciencia, la fe, la
esperanza, la caridad al cuerpo y al alma. La virtud de amar al Amor de
los Amores.
No importa que no Me sientan ya tan sensiblemente cercano, Estoy con
ustedes hasta la consumación de los siglos. Soy el Pare amoroso para
quien Me ama y obedece y Juez severo para quien Me rehusa un latido de
amor y de obediencia. Su Miseria es grande pero Mi Misericordia es
infinita.
Sean tolerantes con sus hermanos aún cuando ellos se vayan, no a
todos He dado Yo diez talentos... El sol no deja de brillar durante el
eclipse, son los cuerpos celestes que se interponen y ofuscan su visión.
¡Son las nebulosas de la fe!.
Toma tu cuaderno pequeño.
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CA 128:
Vivan al unísono el Santo Sacrificio del altar
Cristo subió al Cielo y torna a la tierra con un aspecto diferente.
Haciendo subido con Gloria, retorna vestido de víctima entre las manos
de sus sacerdotes.
No puede ser que estando en el cielo El asuma los vestidos de una
víctima sacrificada y humillada y nada gloriosa. Sin embargo asume las
vestiduras de víctima en el Sacrificio incruento de la Misa. No
simbólicamente, sino realmente se sacrifica la Víctima y el valor que
tiene una Misa es igual al del Calvario, o el de Getsemaní, porque la
Víctima es la misma, presente pero en forma invisible para ustedes,
excepto algunas almas escogidas.
Si de una Misa los hombres obtuvieran lo que conviene a tan gran
sacrificio, bastaría para su salvación y completa redención. En efecto,
obtienen muy poco porque se asiste a ese Sacrificio de manera distraída
o bien absortos en pensamientos que si son santos en otro momento, en la
Santa Misa están del todo fuera de lugar.
Mientras tanto, ¿qué sucede? Que el celebrante y fieles no viven al
unísono el Santo Sacrificio del altar y por eso el uno se distancia de
los otros y éstos se unen a él rara vez o flojamente. Buen juego para
Satanás que se ocupa en desviar lo más que puede, los frutos de tan gran
sacrificio con daño de los hombres. Pero si se entendiese el verdadero
significado de la Misa que trae a la tierra a Cristo humillado y
sacrificado, no habría tantas culpas en el mundo y los cristianos serían
sabios en fuerza y comprensión. Existe el medio pero quien no se sirve
de él, aleja de sí los efectos que están ligados a tan divina causa.
¡Demasiada indiferencia, demasiadas distracciones pías, demasiadas
consideraciones fuera de lugar rodean a la Víctima que se inmola!
Grande el medio, pero evidentemente mezquinos los afectos. No se
conoce el grito apasionado, la afligida queja de Jesús: "... busqué y no
encontré". No se ha comprendido el reproche de Jesús que repite todavía
hoy para ustedes: "no han podido velar una hora Conmigo?
Muchos de ustedes tienen prisa, muchos van a Misa para estar bien con
la conciencia, en el sentido de que desobedeciendo a la Iglesia,
cometerían culpa grave. ¿Y Cristo? ¿Quién piensa en El? ¿Quién ve que se
sacrifica y se anonada bajo las especies del pan y del vino? ¿Quién Lo
nota deseoso de recoger en sí todas las voluntades para hacer un sólo
amor?
¡Qué tristeza ver estas cosas y asistir a la desconsideración de casi
todos los cristianos, incluido algún celebrante!
Sin embargo, hermanos, se puede remediar, no está agotado y no lo
estará nunca, el ardor de la Iglesia por su Fundador. Tiene todos los
medios a disposición y hará la renovación de sus hijos que viven en
medio de la apatía de la época, como hijos de las tinieblas. Pero
remuévanse los cristianos porque Cristo no puede considerar como suyos a
los que duermen. Traten de cambiar, de estar a la altura del apelativo
que es el más grande título de honor.
Digo esto a aquel a quien desaté de las cadenas de Satanás con la
oración a Cristo, que Me arrebató al tercer Cielo para amonestarte a tí
y a todos los que tienen buena voluntad.
Yo, Pablo, testifico y confirmo que la Gracia de Dios obra en tí para
la Gloria de Aquel cuyo Nombre en el Cielo, en la tierra y en el
infierno, manifiesta con poder Su virtud Divina.
Oren fielmente, oren al unísono, especialmente en la Misa. El amor y
su paz testifiquen que revive en ustedes Cristo. Conforten a los
pequeños, consuélense del todo y permanezcan prisioneros del gran
Inmolado del cual son propiedad inamovible.
Los bendice con todo el corazón el Apóstol de las gentes: Pablo de
Jesús.
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CA 129:
Saluden al Padre Divino con los nombres más dulces
El Arcángel Gabriel, en unión con Miguel y Rafael, ante el
acatamiento de Dios Trino y Uno, como embajadores, en la piedad del
Verbo hecho Hombre y por la excelencia de la gran Madre de Dios, exultan
con ustedes en la tierra, pobres viadores.
Todo lo que se concede hoy día hay que estimarlo con una especial
benevolencia de nuestro Padre con tantos hijos Suyos. El es generoso en
Su Gracia y restituye luz a los errantes. Por eso en Su generosidad, Ha
permitido que Jesús, Su Santo Hijo nos encomiende su cuidado y
protección.
Saluden a este Padre Divino con los nombres más dulces, porque El los
mira con las más señaladas Gracias...
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CA 130: Los
ha elegido a ustedes...
Entre tantas criaturas terrenas, los He elegido justamente a ustedes
para darles riquezas luces y amor.
Es así como cumplo con el Querer de Mi Padre respecto a ustedes,
porque nadie puede venir a Mí sin que El Me lo conceda.
Pero mientras su vida terrena se desenvuelve entre las insidias,
igualmente es necesario que den aquellos pasos que les darán la certeza
de amor y en esto, los estoy ayudando al atraerlos a Mí, porque sólo con
Mi cercanía podrán ser ayudados. Por lo tanto, les enseño como nadie
nunca puede hacerlo y lo hago a propósito para ensancharles el corazón a
través de las palabras que atestiguan Mi gran deseo de hacerlos felices
y llenos de Mí. Pero vuelan como las abejas por sobre diversas flores y
luego no vuelven a su casa para construir Mi nido de amor, son abejas a
medias.
Por eso estoy nuevamente llamándolos a mayor comprensión, para
animarlos a dejarme a Mí su cuidado. No se preocupen, Yo cuido todo,
hasta de quitarles la sed. Pero antes, déjense conducir por este su
amante. Dejen que Yo les de instrucciones muy necesarias para conocerme
más entre ustedes, después verán.
Almas que Me escuchan, están reunidas para este fin: para formarme
corona. Recuerden que a ustedes, no les hago promesas fuera de las que
saben, porque quiero que tengan deseos de Mí. Quiero ser apreciado por
lo que Soy. Quien así lo hace, tiene todo lo que Yo poseo de belleza, de
bondad, de Omnipotencia, de amor.
Les recuerdo, pues, que piensen en Mí siempre, porque todas sus
ansiedades no producen nada de bueno... Oren por su unión.
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CA 131:
Anuncia a los hombres: ¡Se prepara un Nuevo Mundo!
Anuncia a los hombres, hija amada, gozo y paz. Se prepara un mundo
nuevo, renovado en el amor y en Mi gran Misericordia.
¡Cuánta fe necesitó Mi Madre para reconocer en aquel copo rosado de
niño apenas nacido, a Su verdadero Dios y a Su verdadero Hijo.
¡En vano se esforzarán los Teólogos por comprender ciertos fenómenos
místicos! Quién Me impide tratar íntimamente con las criaturas que Yo He
creado, desde el momento en que ellas han aceptado Mi intimidad?
Soberbios, hipócritas, se están muriendo por ver y escuchar también
ellos y, sin embargo, lo niegan en nombre de una prohibición que no es
Mía...
¡Calla cuando te habla el Espíritu! Como el susurro que hace el
viento entre los abetos, así sopla esta brisa suave que lleva la palabra
de Dios a los hombres. Sopla dulcemente para reanimar, caldear, inflamar
el corazón del hombre. Es el Espíritu que anima y vivifica y da la vida
a todo ser viviente. ¡Escucha siempre este soplo!
Hagan reparación por todos los sacrilegios que cometen con Mi
cuerpo, cada día recorro el camino de Mi Pasión y pueden darse cuenta
cómo está Mi sagrado cuerpo. No vuelvan a recibir Mi sagrado cuerpo en
sus manos.
Repitan siempre esta oración: "Soy feliz porque soy amado de Jesús,
Mi Salvador. El convierte en miel la amargura de mis lágrimas, las penas
en alegrías y los sufrimientos en deleites y todo dolor en amor hacia mi
Rey y Salvador"
Me siento tan complacido con las oraciones de los viernes...
¡Si todos Mis Sacerdotes hicieran esto, el mundo sería distinto. Muchos
pecados de ellos mismos son olvidados por aquella hora santa... Procuren
culminar siempre con una Misa. Completen así su encuentro Eucarístico.
Hija Mía, no descuiden el libro, no descuiden la entrega de esos
papeles. ¿Por qué cobran ánimo y luego decaen? ¿Qué será el momento en
que cesen los mensajes y no tenga que recordárselos a cada momento? Hay
prisa de solucionar las cosas personales suyas, apúrense con el libro,
lo quiero perfecto...
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CA 132:
Vendré lleno de luz
Vendré lleno de luz, rodeado de Amor y coronado por miríadas de
Ángeles festivos. Se repetirá "Bendito el que viene en nombre del
Señor", como coronamiento de aquel saludo que el Domingo de Ramos acogió
a Mi Persona que, humildemente se encaminaba al martirio de la Cruz.
Entonces fue un sentimiento del pueblo, sentimiento, por eso no
controlado que, en su sencillez y espontaneidad, Me agradó mucho; en
cambio el saludo de las almas salvadas y congregadas para el Juicio
Final, se hará con acabado conocimiento y con total amor. "ven, bendito
del Padre", Me dirán, ven para juzgarnos a todos, porque es un verdadero
gozo la gloria reservada a Tí por el altísimo poder que recibiste, de
poder juzgar a todos.
Daré a cada uno el reconocimiento que merece, pero Me detendré en
aquellos que no quisieron ningún reconocimiento y que ansiaron en la
tierra que toda la Gloria fuese para Mí. ¡Almas que Me aman, no habrán
de huir cuando Yo diga solemnemente: "Ea, tú, Mi muy amado, has sido
deseoso de que Yo triunfase sobre todo y sobre todos, incluido tú mismo
y deseabas tanto este triunfo Mío que, de buen grado y de corazón Me
pediste hasta con lágrimas, que Yo solo compareciese ante la faz del
mundo y de Mi Padre. Pues bien, es Mi costumbre dar cumplimiento a los
deseos de Mis amados, pero como tú con ese deseo y procediendo así en el
mundo, ya te has ocultado ahora en el Juicio que congrega al universo,
te doy la retribución que sólo Yo, tu Dios, puede dar: pues siéntate y
tú mismo recibe los honores que se Me deben como Hombre y todos hagan Tu
Voluntad".
Ese día será un triunfo indescriptible, jamás podrás imaginar lo que
te He preparado, porque si es verdad que Yo seré el Juez, también es
verdad que tú juzgarás Conmigo. No sufras por oír estas palabras.
Si tú Me amas, nada más bello que hacer Mi Voluntad, ¿no te parece?
¿No dije a Mis Apóstoles que se sentarían a juzgar a las tribus de
Israel? Pues como los amé y los amo, al punto de hacerlos jueces en Mi
lugar, así lo haré con Mis predilectos.
Sí, aquel día Yo estaré en el Trono majestuoso que la Divinidad Ha
concedido a Mi Humanidad, pero en Mí todos los elegidos tendrán parte y
el triunfo no será solamente para Mí.
Tú Me pides que hable de Mí y no de ustedes. Amada Mía, deja que Yo
manifieste Mi predilección. Es justo que esté reservado a Mí todo honor,
más aún todo el honor, porque así lo Ha querido el Padre, pero Yo tengo
el poder de hacer todo lo que quiero y en aquel día de alegría y de
terror, manifestaré este poder en toda su extensión.
Lo explicado es poco, es casi nada porque tenía que adaptarme a quien
Me escuchaba, pero lo que sucederá, quiero decir el alcance y la
extensión del Juicio Universal son tan inmensos que nadie puede
imaginarlos.
Cuando los llame a tomar posesión de Mi Reino y les diga: "vengan
benditos", se moverán en un rebosar de rutilante amor, todas las almas
ya dichosas y, en unidad de conocimiento y de amor, todos Me verán en
seguida, en el gozo del infinito, en la eternidad beatísima que no
conoce ocaso.
Convivirán Conmigo en el máximo esplendor del triunfo en el cual
todos tendrán parte, porque entonces pondré de manifiesto todo lo que
han hecho por Mí. Y el que Me haya amado más, estará más cerca de Mí.
Pues sabes bien quien Me ha amado más, luego ya conoces que Mi Madre
será la primera en sentarse a Mi diestra, como La que más merece estar
al lado del Juez. Pero es Madre y como tal Me Ha pedido que entonces
todo esté reservado a Mí y Yo debo contentarla; pero le daré la
contrapartida de esta su finura de amor.
Ella no quiere juzgar a sus hijos, pero como merece tomar Mi puesto y
Yo le concederé el estar a Mi diestra sin juzgar a ninguno de Sus hijos,
verán que Su Gloria justamente aquel día asumirá una aureola que
redoblará el honor de ser Mi Madre. Ella no hará nada, está bien, pero
recibirá tales homenajes que no pueden rendirme a Mí más grandes. He
dicho que debo contentarla y esto será para Ella la apoteosis de Su
triunfo y será la única que en el curso del Juicio verá redoblada Su
Gloria. Como ya sabes, Yo no Me dejo vencer de nadie en amor.
Pero serán juzgados también los Espíritus que vencieron la tremenda
batalla y derrotaron a Lucifer y a sus compañeros. Es interés de la
Trinidad que en aquel día todos sean sometidos al poder de un Hombre,
incluso los espíritus puros. Se verá que el poder Mío es el mismo de
Dios y todos los Bienaventurados, hombres y espíritus puros, serán
felicísimos por esto.
Tú, pequeña criatura, admira y torna tus miradas al amor puro, del
que todos estarán llenos y considera que todos los Bienaventurados verán
que Dios es digno de ser amado por Sí mismo, sin ninguna utilidad
personal. Ningún interés particular los guiará, sino sólo el interés por
Mí. Piensa en el juicio bajo esta luz y en el amor puro encontrarás el
cumplimiento perfecto de Mi Querer y la explicación de Mi predilección.
Cuando tu mente esté así purificada, podrás ver con clarísima luz,
que todo lo que haga entonces está plenamente justificado y Nos
satisfacerá plenamente, a ustedes y a Mí.
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CA 133:
Renueven sus vidas día a día
Quiero que comprendan que para nacer a una nueva vida, es necesario
pasar por la etapa del parto de una mujer. Aquella para dar a luz a una
nueva criatura, tiene muchos dolores y sangra. Así tendrán que pasar por
todo esto, pero luego vendrá la alegría de ser portadores del producto
del amor.
Les pido que renueven sus vidas día a día, que sean humildes en la
oración, aprendan a pedir con sencillez, con la misma sencillez con la
que los niños piden algo a sus padres. No quiero palabras y frases
rebuscadas para que las oigan sus hermanos, quiero palabras sencillas
pero moduladas con el corazón.
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CA 134:
¡Cómo amo a quienes me consuelan!
Quiero que estés en paz, que tengas confianza plena ¿Acaso Yo no
estoy aquí, contigo? Yo Soy quien te guía, quien te conduce. ¿Crees que
tú por tí sola resolverías los problemas que se te presentan? Yo quiero
sevirme siempre de tí, hasta en aquellos oscuros momentos en que crees
que eres inútil para todo.
Amor de Mis dolores, niña Mía tan amada, ¿por qué te preocupas tanto
de lo que no está en tus manos el solucionar? Confía en tu Dios... Ámame
y ora, repara... Es tanta la ofensa al Cielo que no existe un segundo
del día que no se ofenda a la Santísima Trinidad. ¿Por qué Me hacen
daño? ¿Acaso no les He entregado hasta Mi último aliento? ¿Cual de
ustedes haría por su hermano, la milésima parte de lo que Mi amor por
ustedes hizo?
No te alejes jamás de la puerta de Mi Corazón; no pares en la lucha
por Mi mayor gloria. ¡Tu nada unida a Mi grandeza debe llenarte de
fuerzas!
¿Sabes tú por qué combaten Mis obras? Por mezquindad, por
desconfianza susceptible, por comodidad. ¡Contestaré con la humildad de
un Dios mofado e incomprendido pero, el arco no puede estar siempre
tensado.
Me gusta reconocer en tí lo que el mundo llama locura. ¿desde cuando
te has preocupado tú por el qué dirán? ¿Por qué vas a empezar a hacerlo
ahora?
No pierdas la paz a causa de las trampas del demonio. Conozco por su
nombre a aquellos que ignoran Mi nombre verdadero: amor. Viven su vida,
su pobre vida y ninguno carga con sus responsabilidades hacia Mí. Cada
día se pierden más y con ellos, a quienes Yo les He confiado. Ni
siquiera pueden salvarse a sí mismos...
No desvíes ni un centímetro tus pies del camino que para tí He
creado: el retorno del amor a Mi Corazón Eucarístico. Se que eres
demasiado débil y que tengo que sostenerte a cada instante, pero... ¡Me
agrada tanto hacerlo...!
Atiende, pequeña, no es tu momento, mantengan reserva con tus
insignias. No quiero que nadie toque Mi sello, no ahora que es el inicio
de Mi unión contigo. No des explicaciones, que piensen lo que quieran si
al final se hará lo que Yo disponga... Desaparece los días señalados,
ora mucho; Yo deseo que más que por curiosidad te visiten para orar
juntos.
¡Cuánto consuelas a Mi Corazón! Cómo amo a quienes así Me consuelan!
¿Quieres consolarme aún más? Ora, repara el dolor que van a causarme...
Pobres hijos Míos, Mis pequeños, los que tendrán que inmolarse... La
corrupción de los grandes ya ha colmado la medida de los desamparados...
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CA 135:
Partan Conmigo desde el huerto de Getsemaní
Hija Mía, a través del amor y del sufrimiento, estás siendo víctima
por los sacerdotes, por los pecadores y por las almas del purgatorio. Sé
pronta para cualquier clase de sufrimiento por ellos. Pequeña, Yo salvé
al mundo en la Cruz. Yo He dado Mi sangre por tí. No te olvides que los
sufrimientos son el precio de la tierra en la que Yo estoy preparando un
futuro más feliz para tu patria y para todo el mundo.
(Jesús me lleva al Calvario y veo cómo los soldados quiebran las
piernas de los dos ladrones crucificados con El.)
Si el amor Misericordioso del Padre no hubiese decretado que Yo
muriera antes, hubieran quebrado Mi Cuerpo así como lo hicieron con
ellos. El secreto de ello será revelado a todos en el juicio final.
Únete a Mí en una oración de acción de gracias.... Si Yo cargué en Mis
hombros los pecados más horribles del mundo entero mientras agonizaba en
la Cruz, gané el favor de Mi Padre.
En el mundo de hoy, hay mayor necesidad de corderos para el
sacrificio. Pero deben pensar que la participación en la obra de la
Redención no sólo puede consistir en el sacrificio. Hay que partir desde
el huerto de Getsemaní y seguir el camino que recorrí. Sin esto no hay
méritos ni ofrenda de vida fecunda puesto que cuanto más pronta es la
entrega de un alma, tanto más glorifica al Padre y por eso, más almas
ayuda a salvar y será bienhechor de la humanidad entera. ¡Hija, cuántas
gracias puede alcanzar para la Iglesia y para los sacerdotes! Un alma
así coopera eficazmente a la conversión de los pecadores, al alivio de
los enfermos, a la salvación de los moribundos, para que las almas
lleguen a la felicidad eterna.
Por ello piensa que las almas necesitan los sufrimientos aceptados
por tí como los enfermos a la medicina. No puedo quitar la cruz de los
hombros de las almas escogidas, aunque parecieran en ocasiones estar a
punto de caer bajo su peso, porque entonces se interrumpiría el proceso
de curación de las almas y dejaría perecer a aquellas que aún pueden
salvarse. Cuando se cancela la deuda de una o varias almas, gracias a su
sufrimiento ofrecido, quito la cruz por algún tiempo para que Mis almas
víctimas cobren nuevo vigor...
Hijos Míos, vuelquen sus pensamientos y su amor desinteresado sobre
cómo poder salvar a los pecadores, porque saben muy bien que nada hay
tan precioso en el mundo como las almas. ¡Háganse santos para que puedan
ser verdaderamente Mis apóstoles, revestidos de Cristo ante la faz de Mi
Padre!
Cuando Mi Padre escoge un alma para darle la gracia de ser uno de los
elegidos, la destina a que ya en la tierra sea semejante a Mí. ¿Y en qué
debe ser semejante a Mí? En el amor y en la aceptación de los
sufrimientos. Si en esto Me siguen, Mi Padre Me reconocerá en ustedes.
Las almas escogidas pueden esforzarse por salvar almas con la oración
fervorosa, con la práctica de la caridad activa y servicial, con la
mansedumbre, con la humildad, con la mortificación, pero sobre todo, con
la aceptación paciente de los sufrimientos.
Vayan en sus más grandes pruebas, a Mi Corazón Eucarístico que es su
fortaleza en la peregrinación terrena. Así fortalecidos diariamente,
continúan el camino hacia el hogar eterno donde en glorioso éxtasis, se
reconocerán entre sí los que hayan hecho de su vida una ofrenda de amor
a gloria de Dios y el bien de las almas.
.
CA 136:
Eres fiel y quiero serenidad en ti
Hija Mía, siempre en Mi Corazón estará para tí Mi Misericordia y Mi
perdón porque eres fiel y tú Me arrebatas esos sentimientos frutos del
amor.
Quiero serenidad en tí. No digo que cambies tu temperamento. Hablo de
la serenidad a base de esperanza de confianza en Mí, de abandono sin
medida en tu Señor.
Quédate en tu lugar, recurre siempre a Mi Espíritu que te anima y te
conduce porque, sucede que si tú permites que intervenga tu humanidad en
lo que emprendes, ahogas Su voz. Asume tus responsabilidades y déjate
guiar al mismo tiempo por la sabiduría de quien te conduce.
Muchas veces tendrás que aplastar tu corazón para llegar a alcanzar
el Mío. Ya ves cómo Mi Misericordioso amor ha solucionado tus pequeños
problemas. Todo aquel que de un vaso de agua a uno de los Míos, recibirá
el ciento por uno...! ¡Aún no sospechas cómo anularé tus preocupaciones
económicas! No quiero mayores preocupaciones en tu cabecita que,
aquellas que son para una sola causa: la Mía.
Esta noche, acompáñame junto a los moribundos...
.
CA 137:
¡Qué peligroso puede ser el mundo!
Amor de Mis dolores, acabaron las "apariencias" por ahora. Hemos
conseguido lo necesario, que reconozcan la mano de obra interior,
compuerta de la riqueza de la inquebrantable verdad.
La hora es tan grave, que era necesario que pasaras por todo esto
para dejar un signo más de Mi presencia doliente.
Empieza otra etapa, no menos dolorosa, al contrario. Ama antes de
actuar, ama antes que nada. Un velo oscuro y espeso en apariencia se ha
levantado para dejar paso a la luz increada... Alégrate por las gracias
que recibiste. Quiero que asimiles esto: Hay que querer para poder
recibir la plenitud del amor verdadero.
En los días en que tus fuerzas naturales se debiliten, aliméntate de
Mi amor. De la alianza -invisible no- certera y visible con el Dios del
amor.
Se obediente, hija Mía, no quiero que toquen tus marcas... Quiero
respeto y no curiosidad por Mis insignias. Hay muchos testigos, eso
basta, por ahora.
Sufrirás más y más Me ayudarás. ¿quieres hacerlo? Surgen marcas y de
pronto, toda señal desaparece, para que reconozcan Mi firma... Un
poquito de tiempo, te necesito activa para una misión... No temas,
pequeña, no voy a quitarte nada. Eres Mía y Yo Soy tu Dios. Ampárate
bajo el manto de Mi Madre... No existe una santidad color, palo de rosa.
Pero Yo seré tu fuerza... Hijita, ¿por qué te turbas? Aférrate va las
verdades evangélicas que Yo te enseño con tanto amor.
¡Oh, qué peligroso puede ser el mundo con ese barniz de
ingenuidad!... Confía en Mí, enciérrate en Mí.
.
CA 138:
Pidan a Mi Espíritu
Yo, su hermano, no los dejaré. Es preciso que recorran esta corta y
complicada etapa en medio de pruebas, de dolores, de angustias y también
de inmensas alegrías. Aliméntense de Mi Palabra, asimílenla con paz y
nutran su espíritu de la sabia Divina de la Verdad. Así comprenderán que
Mi Corazón abierto a la Misericordia no quiere su mal, sino que, quiere
ayudarlos a recorrer este cortísimo camino.
Si piden a Mi Espíritu, podrán alcanzar a conocerme y así amarme,
gracias a ese amor Yo iré hasta ustedes para bendecir sus vida y
protegerlos del mortal enemigo...
Hijita, todos cuantos van a orar o se reúnen en Mi nombre en los días
en que Mis elegidos tienen las marcas de Mi amor, reciben gracias
especiales pues allí, en tus manos y pies, al igual que en otros hijos,
deposito caricias y besos. Gracias, hija Mía.
.
CA 139:
Devuelvan el bien por el mal
Todos ustedes deben dar luz a los que están en las tinieblas. Deben
ser hijos Míos en la paz. Tener paciencia unos con otros, devolver el
bien por el mal. Sólo entonces los reconocerán Míos.
¿Qué pasa contigo, Mi pequeña? (Preferiría no escribir, Señor, Mis
responsabilidades me asustan a veces...)
No piensas más que en tí y no te das cuenta de que Yo Soy el único
responsable... La santidad no te la sirven en bandeja, se gana al precio
de muchos y largos esfuerzos, obviamente que sostenidos por Mi Gracia.
Tú, cierra los ojos ante lo que prepara Mi justicia; únicamente
ábrelos ante el amor y sus promesas.
Ámame como Yo amo a Mi Padre, se valiente seguidora de Mi martirio.
Te invité a sufrir Conmigo y tú aceptaste. En Mí está la paz de tu
prueba. Nunca seré capaz de darte lo que no puedas soportar.
Ayúdame en esta Cuaresma, tú Me pides almas y Yo te las entrego para
que a tu vez, Me ayudes a salvarlas. ¿No te parece una obra grandiosa?
La sequía arrasó con muchos campos y Mi ganado tiene sed... abrácense
a Mi Cruz, que es fuente de agua y sombra y luz.
Busquen las almas más cercanas y confiables, oren con ellas en los
días que Mis señales se vean. Este mundo quiere ver un Dios vivo, tiene
hambre de Mí, pero el demonio les enseñó a ver todo en pantalla y hoy,
ya no alimentan su fe en la oración, hoy las almas necesitan ver,
palpar, participar. Deja que tus lágrimas sean bálsamo para Mi Corazón.
Yo les pido que no decaigan en el entusiasmo de sus obras.
Es duro el camino y muy duras son las pruebas, esto es cierto. Sin
embargo no alcanzan a imaginar siquiera la inigualable belleza de su
recompensa. Y aún buena parte de ella les daré en vida terrena para
animarlos.
¿Por qué te niegas a escribir las cosas personales que te digo? (Por
vergüenza a otros, Señor...) ¿Tienes vergüenza de las palabras que pueda
decirte tu Dios? (Pido perdón por tonta)
¡Mi amada tontita! Me agrada tu humildad pero, ¿no te das cuenta de
que es necesario que pongas que te amo más que a Mi Cruz porque en ella
te vi. Y desde lo alto pronuncié tu nombre? ¿No sabes que cada palabra
de amor a tí tiene un doble efecto a quien la lee porque cura y salva?
¿No quieres que otras almas Me amen como tú, se entreguen y deseen
recibir las mismas gracias?
Entonces, no vuelvas a callar lo que te ordeno escribas: que te amo,
que eres muy valiosa para Mí, que te acuno entre Mis brazos con ternura
especial en los días de tus dolores que consuelas los dolores y
sufrimientos de tu Dios. ¿Estás apenada todavía?
.
CA 140:
Cuando los ofendan y calumnien, den gracias al Todopoderoso
Hijitos, recen con más frecuencia el Santo Rosario, pero háganlo con
devoción y con amor; no lo hagan por rutina o por temor, porque se
confundirán. Preparen y limpien el camino para Mi Hijo Jesús, en este
camino no deben haber espinas ni guijarros que vuelvan a herir los
Sagrados pies del Señor.
Hijitos, no hagan de la televisión su ídolo, no caigan en la
tentación de participar en la era moderna... Madres, sean fieles a las
obligaciones de esposas y de madres principalmente. Esposos y padres,
den buen ejemplo de paz y amor.
Sacerdotes, hijos Míos, permanezcan como buenos cimientos. Si ustedes
llegaran a resquebrajarse, ¿cómo quedarían los muros? Renueven sus
votos, retrocedan ante la trampa infernal que está frente a ustedes.
Hijitos Míos, pidan a la Santísima Trinidad que les vaya dando luz y
entendimiento, invoquen a los Santos Ángeles que Yo, su Madre, enviaré a
los que necesitan para su seguridad... Los Santos Ángeles los guiarán
por el camino de la salvación.
Hagan reparación, pequeños, muchos de ustedes no hacen el menor
sacrificio. Háganlos, ofrézcanle pequeños y grandes sacrificios a Dios
en esta cuaresma... En forma especial, El está derramando mucho amor,
muchas bendiciones sobre ustedes, sobre esta nación. Hagan reparación al
Santísimo Corazón de Mi Bendito Hijo.
Mis pequeñas criaturas, ya empiezan a ser perseguidos por causa del
Nombre Santísimo de Jesús y por el amor que Me tienen. No teman, Mis
pequeñitos, Yo los defenderé. En medio de estas tempestades y de estas
tormentas, Yo seré su Refugio. En este tiempo gélido, Yo seré su calor.
Les pido oración, les pido humildad, les pido que no Me abandonen. El
huracán que se avecina es desastroso, apresúrense a venir bajo Mi manto
celestial. Si Me buscan y Me invocan, nada les sucederá, Yo seré tan
fuerte que Satanás se estrellará y se acabará para siempre.
Cuando los ofendan y calumnien, den gracias al Todopoderoso, porque
ustedes pertenecen a los Bienaventurados... Los amo tanto que Yo su
Madre, Me presentaré por ustedes. Será a Mí a quien calumnien, a quien
abofeteen; será a Mí a quien destrocen cada vez más, atacarán a Mi
Corazón Inmaculado. Yo los amo de verdad y los quiero para el Reino de
Dios y para que vivan eternamente junto a Mi amado Hijo, bajo la Luz del
Espíritu Santo, gozando de las delicias que les preparó el Padre.
.
CA 141:
Ahora te he admitido en Mi Escuela
Disuélvete en Mí como una pequeña gota de agua en un vaso de vino
No te desanimes, recuerda las veces que te puse obstáculos. Ya tenía
Mis planes para tí. antes debías madurar. Ahora te He admitido en Mi
Escuela y el Maestro Soy Yo, aprende de Mí, Yo no escatimo ninguna
fatiga. Me dedicaré a tí desde la mañana hasta la noche y cuando
duermas, te abrazaré a través de tu Ángel Custodio.
(Le pido al Señor que no me suelte más )
Tú te has soltado de Mi mano, no He sido Yo quien te soltó. Renuncia
a tu voluntad, hijita. Vuélvete a santiguar, no lo hagas distraída,
piensa en la Santísima Trinidad.
Cuando sientes dolor por tus pecados, recojo ese dolor como una abeja
recoge el polen y luego con amor, lo transformo en miel en sus mismas
almas.
No sean insensibles. Que no sea la rutina quien los traiga a Mi mesa
para beber Mi sangre y embriagarse con ella, sino el fervor y la caridad
que se encienden al contacto con Mi amor.
Desde que Satanás sabe que va a quedarse ciego, adueñado de una
enorme sed de venganza, atormenta a las almas, haciéndose más sutil y
hábil en su lucha. Pero si viven conforme a Mis gracias, impedirán su
influencia en un radio de acción mayor.
Permanezcan en oración, hijos Míos, aunque vean que sus trabajos se
multiplican, porque eso es obra del enemigo malo que desea turbarlos.
Cuando sientan tristeza canten, cuando estén desolados oren y sentirán
Nuestro consuelo... No estén acongojados, al contrario, alégrense y
glorifiquen al Padre, porque muy pronto enviará a Su Hijo amado, para
reinar entre ustedes.
Tapen sus ojos, cierren sus oídos y paralicen su lengua a las cosas
del mundo. Abran sus corazones a la Luz del Espíritu Santo, abran sus
oídos a la Santa Palabra del Maestro, abran sus labios para alabar y
bendecir a la Trinidad Santísima.
Amados Míos, oren y hagan penitencia por la conversión de sus
familias y hermanos de comunidad. Pequeños hijos, acompáñenme en Mi
dolor los Primeros Viernes, haciendo Vigilias de Consuelo y Reparación.
Consuelen a Mi Madre Santa que llora por la perdición de muchas almas
incrédulas.
.
CA 142:
Háganse santos para que puedan ser verdaderamente Mis Apóstoles
La salvación no depende de hoy, de mañana o de ayer, sino del último
momento. Por eso ustedes deben arrepentirse y confesarse constantemente.
Se salvan porque Yo los He salvado y no por sus méritos. Únicamente el
grado de gloria que reciban en la eternidad, depende de sus méritos. Por
eso, tienen que practicar el propósito de enmienda y repetir
frecuentemente: "Jesús mío, en tus manos encomiendo mi espíritu".
No deben temer al juicio. Yo como humilde cordero, rodeo a las almas
con un amor indescriptible. El alma que ansía estar limpia, llega al
juicio para encontrarse con el Amor. En cambio el alma orgullosa,
detesta este Amor, ella misma se distancia de Mí y esto en sí mismo es
el infierno.
No traten de convertir a los demás a la fuerza, con su testimonio de
vida y con sus oraciones Me basta. De esta forma ellos son rodeados por
una santa fuerza invisible. Todo esto debe ser a través de Mi Madre. Un
orgulloso no es capaz de hacer esto. Por eso Lucifer no pudo humillarse.
Mi Madre lleva a todos Sus hijos en brazos, los acaricia, les da Sus
méritos y hace que Yo pase por alto sus faltas.
.
CA 143:
Quiero establecer un Reino Nuevo: ¡Ocúpate de que me amen como Yo los
amo!
Flor de Mi Pasión, quiero que te ocultes. No únicamente ocultamiento
a los ojos de los demás, sino a tus propios ojos...Ya lo sé, tú quieres
saber qué cosa encuentro en tí y voy a contestarte. ¡Nada bueno!... Pero
encuentro Mi imagen esculpida en tu corazón. Me buscas de noche y de día
sin cesar... Encuentro Mi amor que como una llama alimenta tu existencia
porque si Me oculto, tú estás triste y cuando vuelvo Me haces una gran
fiesta, ¿Crees que Yo no Soy sensible a estas señales de afecto?
Te He dicho que Me consideres Hombre-Dios porque Soy tal. Un niño
como cualquier otro niño y un hombre como cualquier otro hombre. Yo
busco entre los hombres un poco de amor y Me siento contento cuando lo
encuentro...¿Qué piensas que es lo que hallo en muchas comunidades
religiosas y otras tantas almas consagradas? En muchas de ellas sólo
encuentro tumulto y espíritu de este mundo. No obstante, en el día de la
consagración religiosa, que es el más grande júbilo del espíritu, se
dice adiós a los rumores del mundo, prometiendo solemnemente querer
escuchar sólo Mi voz.
Pero si habla el mundo con su tumulto, y con sus falsas alegrías, sus
engaños, es necesario que Yo Me calle y así lo hago y poco a poco, Mi
imagen se va borrando de la faz de la tierra y del corazón del hombre
para modelarse otra que Me sustituya. ¡Ay, hijita, si supieras cuántas
son las almas consagradas que visten un hábito religioso y tienen
espíritu de este mundo!
El remedio a todos estos males es el retorno de toda la humanidad a
Mi Divino Corazón traspasado por una lanza en la Cruz y que no cesa
nunca de sangrar por ustedes; el retorno por la vía del amor....Quiero
establecer en el mundo un Reino nuevo, el Reino de la gran Misericordia,
de aquella que aleja cualquier sentimiento de Justicia, de rencor, de
miedo, de timidez. De aquella Misericordia que todo comprende, que todo
lo excusa y todo lo perdona, que no guarda el más lejano recuerdo de las
culpas y los pecados que pesan sobre la conciencia humana de las
naciones. Y así, que ninguno tenga temor de acerarse a Mí, de buscarme y
sobre todo de amarme.
Yo prometo a todos los hombres Mi amistad y el perdón a cambio de un
latido de amor sincero y leal; quiero abrir a toda la humanidad Mis
graneros, hacer llover de noche sobre este mundo culpable, no un diluvio
de agua que sumerja y anegue, sino los raudales de Mi perdón y de Mi
infinita Misericordia... Mi Iglesia será la primera beneficiada por este
mensaje y la dispensadora de Mi gran Misericordia; abiertos los graneros
se dará a manos llenas grano, para que no haya más hambre sobre la
tierra, instituyendo este Reinado de amor.
Hija Mía, tan pequeña, quémate en el brasero de Mi Corazón y
en sus llamas. En un incendio, las llamas suben muy alto y queman. Si un
alma al leer estos mensajes pudiese abrasarse de amor, el fuego se
comunicaría, así no Me niegues todo lo que puede consolarme. ¡Tengo
tanta necesidad del amor de Mis hijos! Ocúpate de que Me amen, como Yo
los amo.
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CA 144: Los
dolores más crudos me vienen de las almas religiosas y sacerdotales
Hija amada, confiésense con frecuencia. Cuando están confesando, Yo
abro Mis llagas y Mi Sangre fluye, gota a gota, mientras el Sacerdote da
la absolución.
(Después de almorzar me sueño con Jesús, iba vestido como un mendigo,
andrajoso y en el sueño le pregunto por qué vestía así . Me quedé
pensando al despertar..)
Fui a visitar a Mis Sacerdotes para pedirles almas, pero no obtuve
muchas. Están más preocupadas por sí mismos que por salvar almas.
Deberían trabajar incansablemente en la salvación de las almas, deberían
negarse a sí mismos, pero la mayoría no lo hace, aunque Yo oré por ellos
en la Cruz: Padre, en Tus manos pongo sus almas, para que ninguno se
pierda...
Ora y haz sacrificios por ellos, para que en el último juicio no
estén con las manos vacías, como ahora los encontré.
Hay pocas almas sacerdotales que aman la Cruz. Muchos no quieren oír
el sufrimiento y la abnegación. Esto es porque ni siquiera Me piden
tener amor por el sufrimiento.
Ellos deben pedir frecuentemente el amor a la Cruz, tanto para ellos
como para las almas a ellos encomendadas. Si así lo hicieran se les
daría la gracia del amor al sufrimiento, llegaría a serles agradable y
podrían hacer actos heroicos y milagros verdaderos. Les daría el don del
amor pobre y humilde. Recibirían la gracia mística de poder enterarse de
los secretos de Mi Corazón.
¿Quieres dormir mientras Yo vigilo y Mis enemigos Me cercan? Estoy en
el huerto, postrado, bañado en sangre. Tu preocupación, hija Mía, debe
abrazarse a la inmensa multitud de las almas del Purgatorio, cuyo número
es más grande que las estrellas del Cielo y que los granos de arena
sobre la playa. Almas que ahora deberían estar ya en posesión de la
gloria del Cielo y cantar las alabanzas de Dios, pero que negligentes y
descuidadas, dejaron pasar su vida en sus caprichos mundanos, como si la
hora de la rendición de cuentas no fuera a llegar nunca.
No tengas temor, hijita, son gracias para tí y para el mundo. Tu sed
de almas no alcanzaría su totalidad si no extendieras tu preocupación a
estas almas que esperan la liberación. Debes recordar que la gloria de
Mi Padre lo reclama. No te olvides que los más crudos y grandes dolores
Me vienen de las almas religiosas y sacerdotales, tanto en la tierra
como aquellas que por las múltiples gracias de su Vocación, deberían
estar ya en el Paraíso alabando a Dios Trino. ¡Es que ha cambiado en la
Iglesia el modo de enseñar las más esenciales verdades de la Fe!
Poco o nada se habla hoy de Cielo, infierno y purgatorio, y sin
embargo todos estos lugares no dejan de existir. Muchas almas
consagradas mueren tal como han vivido. Es que la vida religiosa es un
arma de doble filo. Si se vive con empeño y con amor, abre el Cielo, de
lo contrario, es para aumentar penas y tormentos. Muchas de estas almas
están en el Purgatorio ya por siglos, no por años, meses o semanas.
Algunas permanecerán allí hasta el día del juicio. ¡Cuánto dolor tener
que alejarlas por años y años de la presencia de Mi Padre!
Para hablarte de un lenguaje accesible a tí, te diré que siento
vergüenza de la pérdida de ciertas almas. Las envío al fuego del
Purgatorio y les digo: Vayan ahora por el mundo pidiendo la limosna de
su rescate de estas llamas purificadoras, ya que no les ha bastado Mi
redención y Mi sangre. Así están destinadas a andar errantes, pidiendo
la limosna de alguna oración a las almas generosas y compasivas, porque
para estas almas consagradas, la Divina Justicia es más acerba
¡Si pudiesen comprender lo que se pierde al perder Mis gracias y Mis
dones! Estas almas me duelen mucho y Me pregunto, ¿a qué provecho fueron
todos Mis dolores y Mi Pasión? Esta terrible admonición quiero lanzar
para esta particular clase de almas. Todo esto ya lo He dicho antes a
otras almas, aunque con otras palabras, Mi idioma es siempre el mismo,
pero pareciera que no quieren, que les molesta escucharme...
.
CA 145: Mi
meta es que los sacerdotes regresen a Mi Sagrado Corazón
Quiero que las almas consagradas no guarden silencio porque sólo así
el pecado se alejará de ellas y crecerán en la virtud. Deben estar
atentas al toque de la campana. A través de la voz de su conciencia, Yo
Soy el único que les está diciendo: hablen al mundo, digan la hora en la
que están viviendo. No tengan miedo, ataquen siempre de frente, siempre.
No piensen ni en su vida ni en su muerte, todo está en Mis manos. Mi
meta es hacer que los Sacerdotes regresen a Mi Sagrado Corazón a través
del camino escogido por Mí.
A quienes retrasen el inicio de la reparación, especialmente
a los Sacerdotes les digo que se contesten la siguiente pregunta: Se
hacen ellos responsables de las almas que se perderán, pero que podían
haberse salvado por medio de Mis instrumentos? Deben pensarlo tres veces
antes de contestar. Yo, el Señor de las almas, no puedo dejar que culpen
a otros por su irresponsabilidad. Los superiores deben obedecer Mis
deseos y dejarme actuar libremente a través de Mis elegidos.
Estoy esperándolos en los sagrarios sucios y abandonados. No puedo
vivir más entre las desmoronadas paredes de los templos ni en las
hostias que han empezado a descomponerse. No puedo tolerar que muchas
almas se pierdan por la negligencia de sus sacerdotes. Quiero que esta
obra de reparación comience tan pronto como sea posible
Se sorprenden cuando una madre trata de salvar a su hijo de un
peligro mortal ¿No es el amor de Dios más grande que el de una madre?
Estoy esperando por siglos para comenzar la purificación de Mi Iglesia y
derrotar al pecado a través de Mis sacerdotes, para derrotar a Lucifer y
manifestar Mi poder que es más grande cualquier poder. La rapidez y
eficacia de esta purificación depende del celo de los sacerdotes.
Amor de Mis dolores, sacrifícate y ora por aquellos superiores que
rehusan reconocerme en las almas. Ora para que la luz se haga en ellos y
que sepan que Soy el Superior de superiores, el único Señor y puedo
actuar libremente, Soy aquel a quien nada ni nadie puede atar. Mi reino
no es el despotismo, Mi poder no es la fuerza, si hablo es por
consideración a ustedes, obedezcan antes de que sea demasiado tarde.
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CA 146: Que
nada los distraiga ni confunda
Hijos Míos, tan turbados por la incertidumbre, ¿por qué han perdido
la confianza en Su Dios? Luchen y trabajen para llegar a las almas
incrédulas, los hago responsables de aumentar la fe de sus hermanos, de
llenar de amor los corazones que están gélidos, duros, vacíos. Amados
Míos, aprendan a reprender con su ejemplo a sus hijos y hermanos. Si
hablan de amor, amen, si hablan de fe, confíen, si hablan de esperanza,
alienten. Si hablan de perdón, perdonen, solamente así podrán darse
cuenta de que están en el camino correcto.
No se dejen llevar de palabras sueltas, ni de resentimientos.
Recuerden que el camino hacia Mí es también espinoso. Si Mi Padre ha
derramado Su Santo Espíritu sobre Su pueblo, es para Su honra y Gloria.
Los dones del Espíritu Santo son para compartirlos, no se queden con
ellos, que no les pertenecen, hijos Míos, amados, recuerden que primero
está su Padre Celestial por sobre todas las cosas, acudan al llamado de
Su Voz.
Sigan adelante, que nada los distraiga ni los confunda, sigan en la
obra redentora para salvar almas, muy pronto sus penas dejarán de ser
penas, su llanto será consolado y su trabajo será retribuido. Les pido
que cumplan así como Yo les doy lo que Me piden. Permanezcan en oración,
y vigilias una vez al mes. Yo sé que es un sacrificio para ustedes, pero
necesito sacrificios. Acudan constantemente al Altar, donde está
expuesta Mi Divina presencia, no confíen en sus propios pensamientos, ni
lo que oigan sus oídos, ni lo que sus ojos ven del mundo, solamente
confíen en Mi Palabra, en las advertencias de Mi Madre y en los dones
del Espíritu Santo.
.
CA 147:
Apresúrense a convertirse
Benditos hijos Míos, vuelvo hasta sus pequeños corazones para darles
a comer el alimento. En el tiempo de hambre y miseria, no deben esconder
ni el pan ni el agua de Vida, mientras más la den, más recibirán.
Hijitos, no admiren lo exterior aunque sea Mi creación, admiren lo que
llevan por dentro, que aquello es la verdadera obra de Mis manos y de Mi
amor.
Pequeñas ovejas, no corran tras el falso llamado del mal pastor, una
vez más les vuelvo a repetir que el príncipe de las tinieblas obrará y
realizará prodigios pero sólo para llamar su atención y hacerlos olvidar
su trabajo de obreros de la mies. No anden dando tumbos de un lugar a
otro, ni anden como jurado detrás de Mis verdaderos elegidos, que les
baste Mi Palabra que es Sagrada.
Muy pronto todos los huesos se quebrarán, sus dientes serán como
castañuelas y sus rodillas besarán la tierra al sentir el látigo de la
Justicia Divina sobre los trigales. Pero ustedes no teman. Mi Madre
Santísima clama al Padre Eterno que detenga su mano santa, así aplaca
con Su mano virginal el sonar de las Trompetas que anunciarán la gran
purificación.
Hijos Míos, apresúrense a convertirse, vengan al Sacramento
de la Penitencia, al sacramento del amor Redentor, vengan ahora, hoy es
el día para perdonarlos. Estoy ansioso dejarlos limpios. Yo les digo
solemnemente que, está a punto de alzarse el puente entre el Cielo y la
tierra, es por eso que les pido Mis pequeños que atraviesen a prisa para
que no se queden en la materia, sino almas Mías que vengan a lo eterno.
¿Saben amados Míos lo que Me gusta de ustedes? Es su manera de amar,
de dirigirse a Mi Madre que es su Madre también, no caigan en fanatismos
inútiles, sean humildes, sencillos y tranquilos, no se desesperen por
darse a conocer, hijos amados, háganme conocer ante el ciego, el sordo y
el mundo.
Los templos se convertirán en verdaderas calderas donde caerán las
almas confundidas y ustedes, Mis pequeños buscarán lugares para orar y
ofrecer sacrificios, Mis verdaderos ministros derramarán su sangre por
defender a Mis pequeñas ovejas. No se asusten, hijos Míos, sino
alégrense porque pronto Me tendrán entre ustedes.
.
CA 148:
Entra en el Santuario de Mi Corazón y permanece en El
(Frente al Santísimo, en la capilla del barrio...)
Hija Mía, Mi pequeña amada, Me complace tu visita y Me llena de gozo.
Mira cuánta soledad, cuanto vacío aun en este capilla de religiosas.
Ven, acércate más, Mi pequeña ovejita, Yo Soy el Buen Pastor y tú eres
Mi pequeña y amada ovejita, te tengo en Mis brazos, te acaricio, te hago
sentir los latidos de Mi Sacrosanto Corazón y Mi aliento de Vida...
Tienes tus manos abiertas pidiéndome Amor y Yo te lo doy ¿Acaso el
amado puede negar algo a su Amada? Me ayudas a sufrir con paciencia,
tienes derecho al gozo. ¿Acaso alguna vez te He negado algo? Todo te lo
He dado, hasta Mi vida. Siempre estoy contigo, tú Me perteneces y te amo
más que tú, Mi pequeño amor.
Amada, que jamás se despegue de tus labios el nombre de la Santísima
Trinidad, el Santo Nombre de Mi Madre, ni el de los Santos Ángeles del
Cielo que te acompañan.
Ora Conmigo, Bendito sea Mi Padre que te bendice, Mi Corazón que te
Ama y Bendito el Santo Espíritu que te da Luz y Amor. Bendita Mi Madre
Santísima que te protege y cuida para Mí. Benditos los Santos Ángeles
que te acompañan. Mi diestra te bendice y Mi mano izquierda abre el
Santuario de Mi Corazón para que entres y permanezcas en Él.
.
CA 149:
Busca el Amor
Hija amada, deseo que emplees el mayor fervor esta Cuaresma. Busca el
Amor como la Esposa de los Cantares detrás del cerco y entre los setos y
cuando lo hayas encontrado, estréchalo fuertemente a tu corazón y no
permitas, no lo dejes que se vaya..
.
CA 150: Mi
querer divino es que ustedes sean la Nueva Semilla
El momento más feliz para los niños es aquel que pueden pasar con sus
amiguitos, conversando, jugando, en diversión con ellos. Lo mismo sucede
Conmigo.
Yo Me desgasto, Me consumo, languidezco de amor, porque Mis delicias
son estar con Mis hijos. Soy el Amor que desea siempre darse. He
escogido a Mi paloma, correspondes a Mi amor. Te He pedido tu
consentimiento, porque respeto los dones que hago a Mis criaturas. has
respondido que "Sí", te has puesto a Mi disposición. También a Mi Madre
se le pidió el Sí. Será un entretejido de alegrías y dolores. Hija Mía,
tengo todavía algunas cosas que decirte. Todo lo que has escrito hasta
ahora, tendrá señales portentosas, porque Yo todo lo puedo. ¡Tu amor es
sincero y esto Me regocija, Me gusta tanto! Te daré muchas almas par
saciar tu sed... Ningún deseo en el mundo, por más inmenso y vehemente,
puede ponerme tan contento como esta sed de almas. Todas las almas
religiosas y especialmente Mis Sacerdotes, deberían ser sedientos de
almas. No crees que el mundo cambiaría si Yo encontrase espíritus
sedientos de almas entre las religiosas y Sacerdotes? ¿Quién podrá jamás
medir Mi amor por el mundo? Mi Corazón no encuentra reposo...
Quiero por tu medio recordar a los hombres Mi pacto de
hermandad y de amor. Soy José su hermano, aquel a quien vendieron al
extranjero... ¡Mi ropa está roja por la sangre derramada por todos
ustedes, pero vengan a Mí, no teman!
Lo He olvidado todo; no guardo rencor. Sólo el amor vence.
Con tal que vuelvan a Mí, no deseo otra cosa. Necesito tenerlos a todos
Conmigo. Los haré gobernadores y príncipes en Mi reino. Les abriré a
todos los graneros del Faraón y no habrá más hambre sobre la tierra,
pero acuérdense sólo de volver a Mi Corazón. Basta solamente que un alma
se dedique a fondo a considerar Mi Amor para que Yo Me adelante a ella
con Mis carismas. No deseo otra cosa que revelar al mundo Mi Amor.
Me He manifestado en este pueblo para llamarlos con urgencia a la
conversión, quiero rescatar y reunir a Mis pequeñas ovejas. Mis pies
sangran de tanto caminar por senderos de espinas, por barrancos y
abismos; Mis manos despedazadas por romper las cercas de perdición, las
puertas de atrios en donde están encerradas Mis ovejas, algunas Me
reconocen y vienen a Mis brazos y Yo las beso con amor y Misericordia,
otras evitan mirarme y niegan conocerme, rechazan Mi abrazo de perdón.
Otras, las que Me causan más dolor son las que Me han cambiado por el
dinero, el placer y han vendido su alma al peor y más perverso
comprador, Satanás, el Mercader de las Tinieblas.
Hijitos, semillas del nuevo cultivo, vengan hasta Mi granero,
permanezcan aquí; muy pronto Mi Padre enviará a sus Ángeles para que
trillen la tierra que es el campo del Señor, luego El mismo soplará y
aventará, eliminando cada mala yerba y cascajo. Separará la semilla mala
de la buena y Mi Querer Divino es que ustedes sean la buena semilla.
Dejen que Yo, su Dueño y Señor, los escoja y seleccione con Mis propias
manos, que los busque y encuentre con Mi mirada de Misericordia. Ustedes
no comprenden que muchas veces, la mejor semilla se encuentra escondida
entre zarzas y espinas y el buen sembrador sabe reconocerla, al ver que
esta semilla no ha muerto pese a haber estado lastimada y alejada de las
demás. El que quiere comprender que lo haga y el que quiere seguir
necio, que lo siga siendo.
Yo Soy la Lámpara de la Luz Eterna, Mi Voz es la llama que los
salvará, enseñen a sus hermanos, no la escondan pero tampoco la
entreguen, ustedes serán responsables de ella, no priven a sus hermanos
de esta llama, difúndanla y salvarán a muchas almas, evitarán que caigan
al abismo. A Mis hijos que tienen la gracia de conocer Mis Palabras, les
doy la gracia de ayudarme en la Obra de Redención, apresúrense que el
Reloj está por marcar la hora. Mis Santos Ángeles vigilan su trabajo,
traerán en sus manos cestas llenas de amor, paz, bendiciones que Yo
enviaré a Mis obreros y llevarán cestas llenas de Obras de Misericordia,
oraciones, alabanzas para la Santísima Trinidad.
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CA 151:
Hagan de sus hogares "la casa del Rosario reparador"
Hijitos amados, Mi amor Maternal hace que implore al Todopoderoso que
Me conceda el tiempo dentro del tiempo y la hora próxima para encontrar
a Mis pequeños hijitos y reunirlos en torno a Mi Corazón Inmaculado.
Pequeños, lleven sus corazones con Mi Amor Maternal, llenen sus sentidos
con Mis enseñanzas, recojan las gracias celestiales que derramo sobre
ustedes, Mis pequeños niños, no duden de Mi presencia, no rechacen el
amor que emana de Mi Corazón adolorido. Recen el Santo Rosario meditando
antes cada misterio, háganlo muy despacio, para que llegue a Mis oídos
como un suave susurro de amor, háganme sentir su amor de hijos en cada
palabra que reciten, no lo hagan por compromiso, ni para complacer a sus
hermanos, no lo hagan con gritos de fanáticos, ni en forma
sensacionalista; todo lo que hagan con alegría, paz y amor, con humilde
entrega y sencillez de niños será, recibido como un bálsamo suave y
refrescante para las llagas de Mi vientre. Sí, aquellos tres clavos,
fueron puestos en Mi vientre, por lo tanto, el vientre de su Madre,
también ha sido crucificado.
La Divina Voluntad de Dios Todopoderoso, se Ha vuelto a conmover con
Mi llanto y angustia y permitirá que su Madre exprese todo su amor y su
llamado a la conversión y al retorno de sus hijos que caminan por la
senda equivocada, muchos Me verán llorar, pocos se conmoverán y gran
número de Mis hijos se burlarán....Sufro mucho porque muy pronto llegará
el día que en se doblarán todas las rodillas, se elevarán los ojos al
cielo pidiendo Misericordia, se clamará piedad y clemencia, pocos Me
escuchan, pocos serán escuchados.
Hija Mía, a tí te pido que todos los viernes hagas de tu hogar "La
Casa del Rosario Reparador". A cambio de esta reparación a Mi Doloroso
Corazón Inmaculado, recibirán abundantes gracias y bendiciones y cuando
llegue la noche más larga de la creación, Yo estaré con ustedes,
amparándolos y protegiéndolos, confíen en su Madre, hijitos.
Les pido que un día en los medios de comunicación, en el mes de Mayo,
consagren a la niñez y a la juventud a Mi Corazón Inmaculado, háganlo en
ese mes que Me tienen dedicado, háganlo antes de que sea tarde, porque
Mis Consagrados serán el nuevo ejército que estará al frente el día de
la Gran Batalla.
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CA 152: La
paz del mundo depende de la santidad de la Iglesia
Amada flor de Mi Pasión, Yo te prometo que ninguna alma leerá estos
Mensajes sin sentirse mejor y más cercana a Mi Divino Corazón. Deseo de
este modo saciar tu sed por las almas. La santidad de un alma está por
sobre los acontecimientos políticos de los pueblos. El mundo encontrará
su equilibrio cuando las almas Sacerdotales y Religiosas hayan
encontrado el suyo. La paz del mundo depende de la santidad de la
Iglesia, de sus hijos..
Te han sido anunciadas tantas cosas acerca del mundo, de las almas,
de la Iglesia... Todo se cumplirá porque el Cielo y la tierra pasarán,
pero Mis palabras no pasarán.
(Pregunto si también esos terribles castigos) Sí, también esos, si el
mundo continúa en su vida de inmoralidad y de pecado. Mi Madre en otros
tiempos había anunciado el castigo, pero hoy la hora está mucho más
cercana. Los pueblos más fuertes destruirán a los más débiles, todo
derecho humano será oprimido. Sangre y fuego sobre toda la tierra. Cosas
nunca vistas desde la creación del mundo. El Cielo no tendrá sino
reflejos de fuego, ya no será azul, sino cargado del humo de los medios
de destrucción... La tierra quedará envuelta en un manto negro..
El tiempo del verdadero Apocalipsis está muy lejano y será querido
por Dios, mientras que éste será querido y preparado por el hombre.
¡Jerusalén, Jerusalén, cuántas veces He querido congregar a tus hijos
como la gallina reúne a sus polluelos bajo sus alas y tú no has querido!
Este es el mensaje del cual te hablaba la otra noche, de amor y de
dolor. Te lo confío.
Por eso es que no quiero que hagan un libro de estos mensajes,
llegará a quienes debe llegar, no más. No ha llegado la hora. Este mundo
incrédulo e infiel no cree fácilmente muchas cosas, porque es más fácil
vestirse de escepticismo que de verdad. Es más cómodo. Una vez más te
digo que nadie es profeta en su tierra. El mundo necesita una señal para
creer y la tendrá.
Mi gente tiene pensamientos de guerra, mientras Yo tengo pensamientos
de paz. No estamos hechos para entendernos.
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CA 153: Yo
Soy el que Soy... siempre Vivo
(Al besar el Crucifijo, pregunto al Señor ¿qué quieres de Mí,
Señor, cuál es mi misión?... )
La de hacerme amar... Hija Mía, escribe, el mundo entero será un
inmenso brasero, algo que nunca se vio desde el principio del mundo y
los Ángeles del Cielo se cubrirán los ojos con sus alas, porque la
humanidad es ahora leña seca de fuego. he aquí, hija Mía, por qué no te
decía estas cosas, porque tu corazón no resiste. Transmítelas al grupo y
a tu confesor.
Hija Mía, realmente ya no puedo más. Si la humanidad supiera lo que
se prepara, toda ella se postraría para implorar clemencia y perdón,
deseando hacer penitencia. Grandes desórdenes mundiales, deseados,
queridos, preparados... Ruega, hija, ruega mucho.
Te has asustado con el sueño que has tenido, no te sorprendas... Así
soy también para los buenos, una figura contrahecha. Mi boca está
torcida, porque la Verdad que He predicado siempre se interpreta según
los propios intereses. Los pies, los brazos, los ojos, todo está
desviado y dirigido según los propios fines. Mi palabra es la que
resulta más conveniente ¿Y Mi Corazón? El Corazón herido por la lanza?
¡Oh, no, no está desfigurado Mi Corazón!. Así como los artistas Me
reproducen y Me presentan a la humanidad, así Soy en verdad para ella:
¡un Mito irrisorio! Se Me aprisiona cuando conviene aprisionarme y se Me
libera cuando conviene liberarme. Una figura torcida, eso es lo que Soy.
Pero tú, hija amada, repite a todos, cuán abiertos están Mis brazos
sobre la Cruz para acoger a todos Mis redimidos y llevarlos al abrazo
del Padre que los espera.
Dí que Mi boca no está torcida, sino que habla todavía de
Amor y de Perdón. Repite que Mis ojos, aunque cerrados en el sueño de la
muerte, irradian siempre mucha luz sobre el camino de Mis hijos y que
aquel que camina en esta luz no podrá extraviarse jamás. Repite que ya
no Me consideren como alguien inexistente o como un Ser que existió, un
Héroe de la historia, porque Yo Soy El que Soy, siempre vivo, siempre
presente, siempre activo en el corazón del hombre, como compañero fiel
que nunca traiciona o abandona y estoy siempre pronto a extender Mis
brazos amorosos a Mi criatura.
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CA 154:
¡Llámame por Mi Nombre: llámame Jesús!
Pueblo Mío, ¿qué te He hecho?
¡Te He amado con un amor incomprensible! Donde Yo estoy quiero que
los hombres también estén Conmigo. Tú no Me conoces todavía, todos los
días Me siento a la Mesa contigo y comparto tu pan de alegría y de
dolor, pero tú no sabes mirarme bien al rostro y fijar tus ojos llenos
de lágrimas en Mis ojos radiantes de amor. Estoy contigo. Vivo contigo
bajo el mismo techo.
Soy el amigo más fiel que puede existir y tú te vas lejos a confiar
tus penas a un extranjero que pronto te traicionará. ¿Cómo así no Me
conoces todavía? ¡Soy Jesús! Basta llamarme para que Yo venga, llego al
punto y salvo y redimo lo que está perdido. Aun cuando la propiedad haya
sido vendida al extranjero en un momento de locura, Yo la rescato de sus
manos y les devuelvo la posesión de sus bienes. Basta sólo con llamarme
al alba, o a medio día, o a la tarde o aún entrada la noche, que Yo
vengo al punto y nunca Me hago esperar.
¡Pueblo Mío! Llámame por Mi nombre, llámame Jesús, pues quiere decir
todo. Y no hace falta que tú te pongas de rodillas delante de Mí, pues
más bien Soy Yo quien te lavo los pies como a Pedro y a los otros
Apóstoles, y si Me dices como él que no quieres que te lave, te
responderé que no sabes lo que hago, pero que lo comprenderás después.
Te lavaré los pies, aquellos pies que han pisado una senda
resbaladiza y que ahora están heridos por los golpes contra las piedras.
Yo los enjugaré, los sanaré, los besaré y tú quedarás sano y ya no
conocerás otra senda que la que conduce a Mí. Mas,¿ por qué te obstinas
en no querer mirarme a la cara, en no querer que te lave los pies? Eres
como un niño caprichoso que se empecina en no querer creer en Quien lo
quiere. No sabes que si no te lavo los pies, no tendrás parte Conmigo?
No Me digas como Pedro: Señor... ¡No!.. No Me llames Señor, dime: oh
Jesús, entonces no sólo los pies, sino lávame la cabeza también y todo
mi cuerpo con tal de que tenga parte Contigo. El festín está pronto y
faltan los invitados...
Pero gritaré fuertemente y haré gritar a Mis Ángeles a los cuatro
vientos, al Norte, al Sur, al Occidente y al Oriente y congregaré a
todos Mis redimidos en torno a la mesa nupcial preparada por Mis Ángeles
y dispuesta con todo esmero y entonces habrá un sólo Reino, el Reino del
Amor.
Escribe, querida hijita, todo lo que te He dictado. Estas palabras
serán dulces como la miel y suaves a la mente y al corazón de muchas
almas.
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CA 155: Es
la hora de las tinleblas del entendimiento humano
Ánimo, Amor de Mis dolores, flor de Mi Pasión, tu íntima unión
Conmigo es la que te hace compartir Mi pena y Mi dolor por un mundo
prevaricador. Tú gimes y lloras; es tu pasión unida a Mi Pasión. ¡Me
hace compañía! Más que a muchas santas, te He revelado Mi dolor, el
dolor íntimo que Me viene sobre todo de las almas consagradas. Ya tú
verás, el triunfo que tendrá el libro de la Pasión...(si no es libro,
será fotocopia, Señor) Libro, dije, será libro y comprobarás su éxito.
Agradéceme, hija, por haber revelado a los pequeños y a los humildes
de corazón Mis secretos y haberlos ocultado a los soberbios. No tengo
razón de decir que encuentro impresa en tí Mi Imagen? Y tú sufrirás por
verla distorsionada en otros corazones. Ya te He dicho una vez que
olvides las amarguras de la vida para no pensar sino en las dulzuras de
Mi amor. Oh, querida Mía, no podía ofrecerte en este mundo otra cosa que
una corona de espinas, tres clavos, una Cruz y una lanza....Ahora, ¿no
tienes un pedacito del Paraíso?
¡Consuélame, pequeña Mía! Es la hora de las tinieblas del
entendimiento humano, oscurecido por las pasiones del orgullo, del
egoísmo, de la sed de comodidades y del predominio del propio "yo".
Los buenos serán suprimidos. Es la lucha abierta entre las milicias
del Cielo y las infernales que por cierto tiempo tendrán la
superioridad. El hombre merece este castigo, porque se ha alejado
demasiado de Dios. Así, la humanidad corre veloz hacia su gran
purificación, hacia esta "renovación" que no se hará sin penas, sin
dolores. Parecerá incluso el triunfo del mal sobre el bien, pero
aquellos pocos que permanezcan fieles a Mi Palabra, conformarán un nuevo
núcleo, como Abrahám, los verdaderos hijos de Dios.
La lucha ha comenzado ya y seguirá agravándose cada vez más, tanto
que dejará poca confianza en los mismos buenos. Parecerá todo perdido.
Se gritará fuertemente: "Señor, sálvanos que perecemos". Y sólo entonces
los hombres se acordarán que su ayuda está en el Señor. "Oh Dios, acude
en Mi ayuda". Pero para llegar a este punto, habrá que sufrir mucho y
llorar como el pueblo elegido antes de llegar a la tierra prometida. Te
He dicho ya que sobre el mundo entero caerán densas tinieblas, ofuscando
el entendimiento del hombre. ¡Este es el castigo para un mundo
prevaricador!
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CA 156:
Esperen atentos Mi regreso
Pequeños niños, quiero escuchar su FIAT, quiero cambiar sus pequeñas
voluntades con Mi FIAT Supremo. Miren, hijos, que ya se acerca la Hora,
pero no se quedan como los encontré, ahora están reconocidos con Mi
Divina Misericordia, sean mansos y humildes como Fui, Soy y lo Seré por
toda la eternidad.
Esperen atentos Mi Regreso, Yo Soy el Mañana, ese mañana que esperan
las almas buenas y confiadas. Hijos Míos, ustedes que aceptan Mis
instrucciones quedarán con el Pan asegurado, He multiplicado Mi Sagrado
Cuerpo para Mis seguidores, para que no pasen hambre ni sed como lo
harán Mis pobres hijos soberbios que se quedan fuera del hogar. Si fuese
necesario, enviaré a Mis Santos Ángeles para que los alimenten. Díganme,
hijitos, ¿un padre responsable puede dejar a sus pequeños hijos en total
desamparo?
Hoy serán despreciados, marginados, calumniados, pero mañana serán
buscados y llamados, al ver que ustedes tienen el verdadero alimento.
Yo, su Señor, Me abriré paso entre la multitud para encontrarlos,
procuren amados, estar al último, no busquen los primeros puestos porque
los ignoraré. Sólo la oración acompañada del verdadero ayuno los hará
dignos siervos del Señor. encadenen la soberbia con la Plegaria Humilde
del Santo Rosario, vayan meditando para que encuentren la verdad.
Les anuncié un desierto, pues ya lo están atravesando, basta que
miren a su alrededor y podrán darse cuenta que van quedando solos, pero
no teman, el Santo Espíritu del Padre y El Hijo los abrazará y los
Ángeles serán sus guías.
Hablen, de su Señor, díganles que los amo y quiero darles Mi Paz y Mi
Perdón, estaré esperándolos hasta el último instante para darles Mi
abrazo de Padre, hermano y amigo.
Sepan que cuando Me susurran palabras de consuelo, de arrepentimiento
y sobre todo de amor, Mi Corazón se multiplica y derramo torrentes de
Misericordia, recíbanlo en sus pequeñas manos y guárdenlos en sus
corazones.
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CA 157:
Quiero enseñarte algo: la forma de encontrarme en cada instante de tu
vida
Hijita, quiero enseñarte algo: la forma de encontrarme en cada
instante de tu vida. Si tú tienes éxito al terminar un trabajo, o te
regocijas en algo, di en seguida: "Bendito sea Dios, ¡Gracias!. Y cuando
no tengas éxito, debes repetir lo mismo, porque también en ese caso Yo
merezco tu gratitud pues no sabes el tesoro que te estoy preparando por
aceptar el fracaso o el sufrimiento.
Si alguien Me bendice en medio de sus problemas y sus sufrimientos,
hace todo lo que se puede hacer. Yo no deseo más. Esto es más valioso
que si se azotara a lo largo de 24 horas o se golpeara el pecho de la
mañana a la noche. Debes servirme con alegría y hacer felices también a
los demás. Existen muchas almas que están cerca de Mí, pero que aún no
pueden encontrarme en todos los momentos de su vida. Tanto la alegría
como el dolor pueden separar de Mí si no aprenden a estar Conmigo todo
el tiempo. Pero si están siempre Conmigo, entonces la alegría y la
tristeza les serán indiferentes.
Debes aprender a orar, más allá de las oraciones convencionales y
para ello darás los siguientes pasos:
-Vive siempre en presencia de tu Dios.
-Experimenta como verdadera realidad el hecho de que Yo vivo en tí.
-Hállame en cada momento de tu vida, como Yo te encuentro a tí.
Aun cuando hables con los demás, quédate en Mí. Nunca des un paso
fuera de Mí. Mientras escuchas atentamente a tus hermanos, ofréceme su
caso y su alma. Si Yo te envío a una persona que te pida oración y te
pide suplicar para recibir algún favor, sólo di: lo haré. Yo te
escucharé cuando realmente esa persona lo necesite, pero si esto es en
perjuicio de su alma, Yo Me rehusaré.
Propónte hacer penitencia por todos aquellos que piden oraciones pero
que Me ofenden. Yo no puedo aceptar algunas oraciones porque la persona
no confía en Mí totalmente. Ustedes quieren que Yo arregle sus asuntos a
su modo y no piensan que Yo Soy el único que sé lo que es mejor para
ustedes y que puedo arreglar los asuntos para su beneficio y alegría.
Lectura de los mensajes de este libro:
PARTE 1
PARTE 2
PARTE 3
PARTE 4
PARTE 5
PARTE 6
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