CA 1:
Hablemos del amor
Mi Voluntad debe cumplirse después que el alma ha logrado superar
ciertas dificultades predispuestas por Mí para el progreso de cada uno
de ustedes. Piense cada uno en sí mismo, en el tiempo transcurrido
desde su conversión y no olviden que si demoré en manifestar Mi Gloria
fue porque quería que fuese mucho mayor esa manifestación.
¿Creen ustedes que a los diez años de edad no habría Yo podido
manifestar los prodigios que obré a los treinta? Sin embargo esperé y
Me preparé en silencio, laboriosamente hasta el día querido por Mi
Padre para Mi presentación. Tengan en cuenta que hablo de Mí como
hombre puesto que les ha sido necesario Mi ejemplo y no sólo el de Mi
inmolación en el Calvario, sino también de Mi pequeñez, de Mi
ocultamiento en la casita de Nazaret. Treinta años Me preparé para
sólo 3 años de actividad.
Esta casa, es hoy esa casita de Nazaret. Aquí, a través de Mi amada
hija quiero darles su postrer instrucción porque han complacido Mi
Corazón con sus esfuerzos... Soy un Dios profundamente agradecido y
reconozco los esfuerzos que son hechos para Mi mayor Gloria, así como
contemplo con lástima las gracias que se dejan pasar de lado por no
saber recibirlas.
Abran los ojos, miren cuán grande es el campo en el que los voy
preparando día a día. Yo les prometo recogerán todos los frutos de
este campo que les He reservado, si permanecen fieles y constantes.
Ustedes que Creen en Mí, déjenme todo el cuidado porque nadie más
que Yo puede comprender su ansia y nadie más que Yo puede apagarla ya
que se las dí para llamarlos a determinadas cosas. Y si les di el
deseo, ¿no sabré darles la satisfacción?.
Digan "basta", a sus ansiedades, cálmense un poco, reposen en Mi
Corazón porque un sólo latido que escuchen, les revelará armonías
Divinas.
Sé que les He dicho suficiente, que les He revelado mucha parte de
sus Misterios, de aquellas dudas que vuelven oscura la mente del
hombre, cuando piando como un pajarito llama a la madre por su
anhelado alimento.
Sentémonos juntos y hablemos del amor que quiero darles, ya que
este es el discurso que Yo alimento siempre porque deben progresar en
amar y no poco, les digo, porque He puesto particular predilección en
ustedes.
Los ayudo, sí que los ayudo. Pero es para que Me amen, para que
crezcan hasta la estatura que quiero darles...
.
CA 2:
Sean sencillos como palomas
El alma quiere comprender lo que encierran los instantes de vida
que le concedo, es decir, quiere saber qué pretendo al hacerla pasar
de un estado a otro. En este deseo, cae fácilmente en la ansiedad, con
la cual pone no poco obstáculo a Mi obra.
Yo dije: Sean sencillos como palomas y esto se refiere a la fe en
las verdades que la Iglesia propone para esperar a todos los hombres;
pero la sencillez procede de la verdad, por tanto ya está en la verdad
quien es sencillo respecto de Mis verdades, grado por grado hasta
obtener la máxima sencillez que se realiza en la unidad de la criatura
y del Creador. Por eso es largo el camino de la sencillez y se detiene
el día de Mi llamada.
Entre ustedes hablan, pero sin sencillez. En efecto, las mentes
están llenas de reservas, recónditas, las cuales no serían por sí
mismas dañinas, pero se vuelven, por el afecto no mortificado a cosas
y personas.
Por esto hablan sin completa sencillez y por esto no pueden
penetrar y permanecer en el corazón de sus hermanos, antes bien,
siempre que se comportan así obtienen repulsas, encubiertas unas veces
y francas otras.
Quiero decirles que en su mente están firmes algunas cosas que les
impiden penetrar más en el espíritu de quien las escucha cuando hablan
de Mí. Y Me urge mucho quitar estos obstáculos porque veo que han
aceptado con ardor Mi propuesta que les hice hace tiempo. Por tanto,
escúchenme.
Hablando de Mí empleen todas las palabras que se adapten a lo que
su mente ve en el instante en que hablan; no tergiversen sino
conténtense con decir simplemente lo que ven. El esfuerzo de hacer
accesible su pensamiento al que escucha, lo admito, pero si no
obstante el esfuerzo, no logran hacerse entender, callen; porque es
mejor para ustedes y para quien los oye. No suspendan su discurso si
ven que quien los escucha divaga. Persistan, nada más, pero
manténganse sobre ella para cogerla en cuanto sea posible como ya
hacen.
Hijo Mío, considera además que otro obstáculo en tu mente es creer
que todos aquellos con quienes hablas, tienen tu misma mentalidad;
pero no siempre es así. Ten justa estima de los dones que te He hecho
y para que los guardes celosamente; estos dones son fruto de Mi amor
por tí y serán tu corona y tu gozo.
Otro obstáculo que tu mente guarda, representan las divagaciones a
las que estás sujeto a causa de la vida de culpa en que te pusiste
cuando hacías compañía al maligno en las veredas del infierno. Optimas
ocasiones estas para golpear con sabiduría al tentador que vuelve
siempre más violento. Pues la sabiduría consiste, en estos casos
particulares, darte a tí y a Satanás el más claro y rápido rechazo.
Pero no insisto en esto porque ya te He instruido. Te lo indico para
ser completo en la enumeración de los obstáculos de tu mente, que se
contraponen a una completa sencillez cual es la que quiero de tí.
Habla, de lo que Yo manifiesto a tu inteligencia sin escuchar
observaciones en contra. Por lo demás, Yo te mostraré que la eficacia
de tus palabras está asegurada por Mi amor.
Sencillo como paloma, vuela al centro donde encuentras la vida;
vuela, paloma, transformada por los cuidados del más tierno de los
amantes, vuela y llega acá donde el Trino Amor acoge y abraza a sus
pequeños amores. Sé bueno como es el amor; pero sé sabio como la
Sabiduría para que uno y otra tengan en tí complacencia en el eterno
gozo del Padre. Alaba, paloma Mía, la eternidad de bien que Me Ha dado
Nuestro adorado Padre, alaba Conmigo la eternidad del Amor que Me Ha
dado el Espíritu Santo, porque sublimando Mi Humanidad, te Ha hecho a
tí y a todos los que Me aman, verdaderamente Mi imagen, es decir, los
ha divinizado.
Bendice, paloma clara y veloz al eterno amor y bendícelo para
siempre, porque para siempre El te Ha bendecido, para siempre te Ha
hecho Suyo.
Alza un Himno a Nuestra Madre, a Ella que se levanta delante del
demonio para evitarte sus instigaciones; bendícela también porque
entre todos Sus hijos, tú privado de Su ayuda, serías verdaderamente
uno de los peores. Ama mucho a la Altísima Madre y ámala como Yo te
enseño, hora por hora; es decir, considerándola ante todo como Mi
Madre. ¿Sabes que sonríe todo el Cielo cuando La alabas sólo porque es
Mi Madre?
Vuela, paloma, al lado de María. Y tú, Madre Mía, lleva a esta
paloma a los brazos del Eterno, infinito Amor por ella anhelado.
.
CA 3:
Dime si tú al menos quieres Mi amor
La humanidad está sufrida y Yo le mostraré la salvación. No debe
buscar el hombre la paz en la tierra, si primero no ha encontrado el
camino del Cielo.
Quiero ser benigno con todos Mis hermanos perdidos o extraviados
que vuelvan sinceramente a Mí que ansío darme a ellos para salvarlos
de las garras infernales. ¿Quién podrá detener el amor que traigo al
género humano, cuando veo un sólo acto de buena voluntad? Vine a la
tierra sólo para traerles el amor.
Vive amando y Me rescatarás de tantas ofensas, de tantos ultrajes e
ingratitudes que de todo rincón de la tierra llegan a Mi Corazón. No
te pido mucho, tan sólo ámame y vive para Mí, porque Yo te amo y He
vivido, He muerto y vivo para tí. Conocerás los latidos de Mi amor y
oirás Mi voz y junto a la una y al otro, aprenderás cómo se debe amar
a Aquel que es todo amor. Brotará de Mi Corazón una fuente de
felicidad que nadie podrá arrebatarte y no te aflijas si no hay quien
te escuche; bien conoceré Yo cuán sordos son los oídos del hombre y
cómo confunde lo que más le ayuda, con las doctrinas falaces del amor.
No pasará el siglo presente sin que el mundo conozca el mal que ha
cometido.
¡Oh hijos, vuelvan a Mí! Seré para ustedes la vida, encontrarán en
Mí lo que hasta ahora creían que podía encontrarse en la tierra. No
recordaré, no reprocharé a nadie el mal que ha hecho; sino, estrecharé
y besaré a todos aquellos que crean en Mi amor.
¿Quién podrá negarse a reconocer un incendio de amor en Mi Corazón?
¿Quién podrá negarme aquella alma por la que He sufrido tanto en la
tierra?
Oh, criaturas, ámenme y Yo los glorificaré. No sean tímidos ni
timoratos delante Mío. Yo quiero hacerles sentir cómo aquel grito que
lancé desde la Cruz:"Tengo sed" salió de lo más profundo de Mi alma.
Tengo tanta sed de hacerlos humildes para darles el tesoro que en
vano buscarán fuera de Mí. ¿No ven cuánto ardor quema Mis palabras, al
punto que Yo demuestro necesidad de ustedes, mientras ustedes tienen
necesidad de Mí? ¿Dónde está el que Me ama y por qué tan pocos Me
escuchan?
Dime si tú, al menos, quieres Mi amor... Yo te pagaré dándote más
ansias; conozco lo que tu corazón desea y lo satisfaceré de lleno
dándote la plenitud del amor, sin sombra de interés o de temor. No Me
ocultaré a tus ojos, Me verás y gozarás del ardor de los amantes.
Pero, mientras, quema todas las escorias, acepta las obras que Yo
cumplo en tu alma, y abandónate confiadamente a Mí...
.
CA 4:
Participa de toda Mi vida
El alma se incita a amarme cuando Yo le muestro las bellezas de las
que ella hace objeto de búsqueda. Es necesario que para cada uno de
ustedes construya Yo un retiro donde puedan encontrarme y reconocerme.
Muchos siguen falsos ideales y siempre quedan ansiosos del bien que,
en cambio, se les escapa a causa de los engaños con los cuales llenan
el entendimiento y el corazón. Yo Me dejo encontrar, Me manifiesto a
los que desembarazan el alma de los vicios y los defectos, del egoísmo
y la soberbia. Nadie espere conocer la verdad si no abandona lo que es
mentiroso.
Les hablo a través de las cosas creadas, los atraigo a Mí porque Yo
Soy la Luz que da vista a los ciegos. Yo Soy el bien que sacia. No
busquen en las distracciones la realidad, porque aquellas son humo que
pasa y ésta dura para siempre. El que Me quiere, desbroce, prepare el
terreno. Yo lo haré fructificar.
(sin tí, no podemos, Señor)
Ciertamente, nada pueden hacer sin Mí y su obra es el resultado de
dos voluntades: la Mía y la suya. Sin embargo, a quien doy más, más le
exijo y si doy menos, Me contento con menos.
No crean por ello, que Yo no doy a todos una abundancia de dones
con los cuales pueden hacer cosas gratas a Mí. No miro a quien hago
Mis regalos, es Mi amor el que Me impele y todos participan de estos
dones, sin los cuales no sólo volverían a la nada, sino que jamás
podrían recibir Misericordia y perdón, como los condenados. Ellos
yacen en la más horrible de las prisiones: las de la rebelión y esto,
¿por qué? Porque en la vida fueron guiados y arrastrados por toda
clase de vicios ¡Cuántas veces quise reducirlos a Mí! Huyeron,
sirviéndose de su voluntad, Mi don supremo.
Recuerda que cada uno de ellos, es un ejemplo de lo que el hombre
puede sin Mí. Ten la seguridad de que nadie se condena sin su voluntad
y piensa que ni siquiera contra ellos la Justicia Divina Ha clamado
con el rigor que bien han merecido. Soy justo, más aplaco la justicia
con la Misericordia.
Mi amor se basta a Sí mismo sin tener necesidad de vivir sino de Su
propia vida y de Su propio amor. Aquellos no Me aman, ni Me amarán
nunca. Sí, tú Me amarás. He puesto en tí la mirada desde el comienzo
de los siglos, más aún, antes cuando nadie había sido creado. Te
participo Mis penas porque tú eres verdaderamente Mía y lo que es Mío,
participa de toda Mi vida, de dolor ahora, de Gloria en el Cielo.
.
CA 5: Si
tuviera una criatura fiel
Si tuviera una criatura fiel en la cual derramar la plenitud de Mi
amor, haría de ella un ascua con la que iría llevando su fuego a la
humanidad.
Al decir una criatura fiel quiero decir muy amante de Mí y en el
que Mi Querer haga su morada. Quiero suscitar almas así y las
suscitaré pese al desenfreno del reino de la perdición y verán sus
ojos cosas jamás vistas y quedarán asombrados al ver cómo manifestaré
Mi poder.
Cuántos santos en el Cielo exultarán por la espléndida victoria que
alcanzará Mi Iglesia. El infierno demanda poder iniciar la gran lucha,
pero no podrá hacerlo sin Mi permiso y todo lo que haga será, en
definitiva, para su oprobio y su rabia.
Todo Me Ha dado el Padre y puedo disponer lo que quiero y como
quiero. Seré Yo Quien saque de las garras del infierno a los que
quiera y consientan con Mi llamada.
.
CA 6:
Quien me ama, tiene Mi fuerza
Del Cielo envío a todas las criaturas Mis riquezas y cada una las
recibe en la medida necesaria a la manifestación de la belleza y
bondad de Mi Padre, del Espíritu Divino y Mía, porque así queremos
manifestar la Gloria de la cual tenemos vida común. La criatura recibe
tanto, cuando Yo quiero darle y se sacia en el disfrute contínuo de
los dones a ella reservados.
Pero ocurre que, al faltar las disposiciones apropiadas para este
disfrute, el Amor Divino debe detener su flujo y así el alma, ya no
fiel, se siente descontenta, se agita y cree que no puede alcanzar
aquello que sentía deber poseer.
Esto vale para la luz que es de la inteligencia y también para el
amor que es de la voluntad. A esto pongo remedio con sucesivos hechos
de Gracia, y no Me canso porque quiero que Mi criatura acepte Mis
efusiones de Belleza, Bondad y Amor.
Quién podrá desconocer la tarea que He confiado a la que más amé en
la tierra y que ahora es Reina de todos los ángeles y santos?
Sepan, hijitos que, a Ella ha sido encomendada la protección de Mis
fieles y de guiarlos por los caminos de la virtud en las actuales
pruebas.
Ella será escuchada, pero desgraciadamente no por todos y quien
haga lo que Yo Hice en Nazaret, en consideración a ellos será
confirmado en Gracia. Hoy no se distingue pero, pronto se verá en el
mundo que son Mis hijos.
El poder que tuve, en cuanto Hombre, lo doy a Mis seguidores a fin
de que vengan en la lucha y venciendo, den testimonio de Mí. No con
palabras, sino con hechos, es hora de demostrar que cree
verdaderamente sólo quien sabe dar incluso la propia vida por Mí.
Quien cree en Mí Me ama y quien Me ama tiene Mi fuerza.
.
CA 7:
Busco almas que me comprendan
Busco almas que Me comprendan. Sin ellas, sin Mis amados, Yo no
actúo y si ellos Me aceptan, se cumplirá Mi obra.
Tengo sed de los que Me ofenden y deseo que se informen de sus
faltas, porque una de las principales faltas que las aleja de Mí es la
ignorancia. Ellos no conocen lo que ayuda y lo que hace daño. Han
endurecido de tal modo el corazón, que se han hecho como una roca
sobre la cual se abaten las olas del mar. Pobres Mis amados, ¿qué
harán sin Mí? ¿Quién los sacará de su miseria? Yo lo haré junto con
aquellos que Me aman.
Por eso te pido que estés alegre si te He escogido para ayudarme.
¿No te das cuenta de cuán tremenda es la presión en torno a Mi
Corazón? Contempla la multitud de errabundos que se dejan conducir
ciegamente a la perdición.
Los vi en el Huerto de los Olivos, en Mi Noche de Pasión, con
tristeza mortal. Por ellos Me cubrí de oprobio delante de Mi Padre,
que El mismo, en el colmo de Mi aflicción, quiso alentarme por Su
infinita Misericordia, con la cual, también Yo Me inmolaba.
¡Hijita Mía, contempla cómo todos han hecho de Mí una ruina
reduciéndome como a un leproso delante de Mi Padre! Mis mayores llagas
son éstas que ves pegadas a Mi alma, son éstas las llagas de los
hombres que He amado y amo, hasta hacerme creer un ser demente.
Y tú ahora sigue Mi vida, no te preocupes de tí porque esto no te
ayuda; Yo te proveo, a fin de que tú proveas a tus hermanos por medio
de Mi amor.
Te lo digo nuevamente. Yo He pensado en tí, tú piensa en Mí y en
aquellos a quienes amo.
.
CA 8:
Padre: en tus Manos encomiendo Mi Espíritu
Mejor sería perderlo todo que olvidar un deseo Mío.
Lo que hice constantemente en la tierra, deseo que lo repitas a
quienes llamo Mis predilectos, fue sólo una cosa: La Voluntad de Mi
Padre. Todo lo que He hecho fue porque El lo quería. Por eso dio
testimonio de Mí, diciendo: Este es Mi Hijo amado, en quien tengo Mis
complacencias.
La meta, por tanto, debe ser clara a fin de que sean claras las
premisas: obren en unión Conmigo para darme el gusto de expandirme,
difundirme como Yo quiero y porque quiero. Será difícil a veces el
cumplimiento de este Mi deseo, pero la dificultad la pongo Yo para
afirmar el amor y para poder glorificarlos en el Cielo.
Cuando dije: Padre Mío, en Tus manos encomiendo Mi Espíritu, lo
hice porque así quería Mi Padre, pero quien posee la luz, sabe que Mi
Espíritu estaba totalmente en Sus manos desde el instante en el cual
Gabriel dio a Mi amadísima Madre, el anuncio de Mi Encarnación.
Quiero que aprendan de Mí, porque se debe poblar el Cielo de una
multitud de Bienaventurados que serán imágenes Mías y este es Mi deseo
vivo porque es la misma Voluntad del Padre y del Amor, ya que
realizándose así Mi Humanidad será honrada. Mi Padre Quiere reproducir
las imágenes de Su Hijo por el cual su infinita maestría y su infinito
amor están a disposición del hombre.
El quiere esto y ustedes serán Mi alegría si se dejan modelar a Mi
imagen. Háganlo, si Me aman; háganlo si quieren de verdad parecerse a
Mí.
.
CA 9: Sé
humilde y ocúpate de tu miseria
Serán días divinos los reservados a la heredad que adquirí con Mi
Sangre, derramada por amor. Días en que se encontrará la clave de las
actuales controversias y en que el hombre, de soberbio se transformará
en humilde y encontrará que es digno de la naturaleza humana del
conservarse en humildad. Al contrario de lo que ahora se piensa, el
hombre tendrá mucho que ocuparse en el conocimiento de su miseria y Me
rendirá Gloria por haberlo llevado a reconocer la verdad.
¿Saben las criaturas presentes que pronto deberán revisar un poco
sus juicios presuntuosos acerca de Mi Iglesia? ¿Saben que el martillo
con que la golpean es pesado sólo por su insolencia? ¿Creen tener la
virtud de juzgar sin error? ¿Quién Me impide eliminar del mundo a esos
amigos de Satanás que hacen de amos?... Todavía un poco y tendrán Mi
respuesta que será dura, pero no asustaré de hecho a los Míos porque
ellos tendrán la alegría de ver cortada y quemada la cizaña. Me
tientan, Me desafían. ¿Cómo resistirán la tormenta que los desmenuzará
para siempre?
.
CA 10:
José, el más santo amor
Mi esposo, del cual tuve tantas pruebas de particular afecto, no
tiene el verdadero reconocimiento de las virtudes que le dio Dios.
Pero Yo lo conocí en el curso de muchas adversidades y siempre pude
admirar como las enfrentaba. ¡Cuánta paciencia en Mi José y qué
adoración por Jesús! No parecía un Padre en nuestra casita sino su más
fiel discípulo puesto que fue el primer hombre que recibió instrucción
de El, guía y consuelo.
Era una criatura llena de Dios, tan llena que aceptó, soportó y
venció las pruebas que se dan a los elegidos del amor puro. ¡Ah! Mi
esposo era más grande que un Serafín, más excelso que Miguel y más
puro que todas las almas que brillaron y que brillarán después de Mí.
Cuánto cuidado puso en protegerme de la persecución desencadenada
por Herodes y recuerden la asidua vigilancia que practicó Conmigo,
mientras habría podido acusarme como a una traidora cualquiera.
El José que trabajaba como artesano es poca cosa, si bien lo hizo
de manera ejemplar. Al José grande lo deben ver como discípulo de
Jesús, discípulo muy oculto pero sublime.
A veces se piensa que la paz de nuestra casita ha sido fruto de una
Gracia especial que Nos dio el Padre, sin reflexionar que esa paz no
era sólo Gracia, sino también conquista de cada día.
Ustedes sólo conocen el portal de la casa, pero cuando suban un
poco, verán que cada peldaño cuesta fatiga y nadie lo sube sin
esfuerzo. Por eso las Gracias que recibimos eran fruto del generoso
amor de nuestro Hijo Santísimo, pero dadas con pleno desprendimiento
de nosotros mismos, de lo contrario, ¿qué podía premiar en el Cielo Mi
Jesús?
José era puro, se dice y es verdad, pero Yo deseo añadir algo sobre
su pureza. Equivale a castidad, pero la pureza de Mi esposo tenía una
fragancia especial: era una pureza tal que podía y puede estar muy
cerca a la Mía. Se la puede representar con un gran manojo de lirios
cultivados en un campo circundado de rosas, es decir, era una pureza
que tenía por horizonte el más santo amor que un esposo pudiera
alimentar por la esposa.
Si los hombres quisieran, podrían ser preservados de muchas manchas
recurriendo a José. Bastaría que pidan de corazón que los resguarde de
toda impureza para honrar los actos de pureza en los cuales Me trató a
Mí, su esposa.
.
CA 11:
Hagan todas las cosas que agradan a Mi Padre
Quien ha entrado en Mi redil puede salir de él, sólo si hace
oposición a Mi Querer. Pero si escucha Mis palabras y tarda en
ejecutarlas, no está fuera, porque fuera está quien Me hiere con la
culpa grave.
Tu abstención es proporcionada a la intensidad del sentir que
depende sólo de Mí. Si a veces la razón dice lo contrario de cuanto
atestigua el sentir, no hay que extrañarse. Son las operaciones por
las cuales quiero Yo garantizar el buen resultado a toda costa. Cuanto
más sencilla seas, más Me agradarás, pero si se te ocurre que Yo puedo
contrariar tu razón a causa de lástima sentida, te equivocas. ¿Qué
hace el hombre si observa Mis consejos? Es sencillo: Me imita y Yo le
doy buen testimonio diciendo: "hago todas las cosas que agradan a Mi
Padre y hablo lo que escucho de El".
¡Oh, sentido oculto de Mis palabras! ¿Cómo puede el hombre ser
justo si no Me escucha? Y, ¿qué justicia puede agradarme si no la que
He dicho? Las razones humanas no llegan enteramente a las divinas y
nada es querido por Mí sin antes haber previsto las consecuencias de
todo.
Crezcan y verán que ningún hombre vive sin Mi impulso. No se puede
resistir a este impulso ni por falta de amor ni por tontería, haciendo
así vano el sentir que Yo doy.
El fastidio que experimentas es bueno, porque nace del estímulo del
amor fraterno que te He dado y, no lo quito, porque Me agradas así,
fastidiada a causa de Mi amor. La paz es tuya y sabes que la paz viene
de Mí.
.
CA 12:
Vive conmigo
Vive Conmigo, criatura nacida y crecida bajo los rayos de Mi dolor.
¡Amor de Mis dolores! Vive, no tú, porque Yo quiero revivir en tí y Me
delito tanto. Quédate en paz, continúa amando, no puedes darme placer
mayor que el de desear asemejarte a Mí...
.
CA 13:
Confía en Mí
Yo He dado Mi vida y Mi Sangre a los hombres. La sangre para
lavarlos y la vida para hacerlos resucitar.
Mi pasión en el alma, no podría expresarse sin disminuir Su
grandeza, pero hablo de ella para animarte a considerarla, para
hacerlos penetrar en Mis secretos a fin de que permanezcan prisioneros
de Mí y saquen provecho.
Quisiera ahorrar a Mi criatura todo sufrimiento, si así la ayudara
y Me bastaría haberlos soportado Yo por su amor. Pero no puedo ocultar
Mi Pasión, más bien debo hacerla flamear en aquellos que quieren
agradarme en la vía de amor aceptada.
Hija Mía, amor de Mis dolores, confía en Mí. Yo cuido de Mis almas
y las encamino siempre a lo que les He prometido, a las cosas por las
que cada uno debe dar su cuota de amor. Estas unida a Mí en estado de
adhesión a Mi Querer y esto Me complace, pero no es todo lo que Yo
quiero, porque deseo que tú seas una masa suave en la que deberé
imprimir todo lo que Mi ardiente Corazón desea.
Escucha Mi grito que repercute, sediento de amor en tí. Este grito
parte de Mi pecho exangüe y se renueva más o menos según la
correspondencia que encuentra en muchas almas escogidas por Mí con
preferencia.
¿Qué buscas en tu inteligencia, qué buscas a tientas en la
oscuridad que te circunda, en tanto quisieras que Yo diese una forma a
Mis palabras? ¿No sabes que eres una compañera Mía del Huerto? Y como
a tal, nadie te verá, ni siquiera tú misma.
Alta Sabiduría, infinito Amor Me mueve y tú, flor de Mi Pasión,
Amor de Mis dolores, alimenta lo que te inspiro, sin temor y sin
consideración a consecuencia alguna, porque Mi ejemplo debe servirte
como perfecto modelo de tu vida. Yo estaba solo con el Padre y tan
solo que, experimenté la máxima turbación. Tú Me agradarás si
permaneces en la soledad Conmigo, sin ningún apoyo. Este sufrimiento
tuyo es parte de la prueba de la que te hablé. Ofrécelo al Padre para
consolarme. Cada día haremos un ofrecimiento. Empieza Conmigo.
.
CA 14:
Conozcan mejor al sembrador de discordias
Más cruel que el mayor de los tiranos es el demonio que procura
subyugar el mayor número posible de almas, con astucia y engaños. El
quiere tener un reino en el cual, sin ser visto, sea escuchado de
buena gana y no por la fuerza, como sucede en su reinado de odio, de
furor y de discordia.
Quiere vanamente arrebatarme el poder que Me Ha dado Mi Padre y del
cual Soy muy celoso. Se complace en la aquiescencia humana y se gloría
de ella entre los suyos.
Es necesario que conozcan mejor la finalidad del sembrador de
discordias para poder hacerle frente y abatirlo; es necesario ver en
el tentador el procedimiento que lo distingue entre todos los
pecadores, para darle las lecciones que se merece. Y Yo te escucho de
buen grado cuando pides refugio y fuerza para combatir al inmundo, al
mentiroso denigrador de Mi poder.
Sepan, hijos, que al guiarlos, se necesitan algunas tomas de
contacto con el enemigo porque quiero unirlos a Mí en el combate con
él, para luego glorificarlos como vencedores del que Me odia. Si no se
dieran estas luchas, no sería completa Mi obra de amor y, por lo
tanto, no es necesario tener temor. Confianza en Mí y temor, no de
Satanás, sino de sí mismos: esto basta para obtener la victoria.
Sepan que no existe mayor oprobio para él, peste y vituperio del
Cielo, que el verse vencido por cualquier persona que, habiendo
experimentado tales derrotas, siempre vuelve para su satánico placer
de hacer la guerra, destruir lo que Yo He dado a los hombres con tanta
generosidad.
Si él no pusiese obstáculos, se podría durar más en el estado de
Gracia, pero dándole Yo el permiso, el rebelde quisiera resquebrajar
Mis edificios, sin tomar en cuenta que Yo, muchas veces, Me sirvo de
su obra para llevar a un alma a lo opuesto de lo que él ha maquinado.
Aquel que se lamenta de la obra del maligno, debe tener en cuenta
estos aspectos:
-El no sería mejor que Satanás si Yo lo dejase abandonado a sí
mismo.
-Y que es una razón muy grande para que se acepten, como queridos
por Dios, los fastidios de Lucifer o de sus pérfidos compañeros de
desgracia, el hecho de que Yo hiciera experiencia humana.
No tengan terror, temor o incertidumbre, sino firme confianza en Mi
poder y Yo los haré partícipes de Mi Sabiduría para derrotar a nuestro
común enemigo. No lo ven pero está presente y como astuto intenta
dárselas, pero Yo domino y lo derroto y una sola mirada Mía lo hace
huir lejos.
Se los digo hoy y cuando suceda, toda palabra Mía les confirmará lo
mucho que los amo y cómo busco protegerlos en todas las cosas...
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CA 15: Yo
quiero hacerlos semejantes a Mí, pero ustedes se cansan
Yo quiero hacerlos semejantes a Mí y sin embargo no tienen el
cuidado de aceptar Mis promesas de bien. ¿Qué pretendo al proponerles
que sean semejantes a Mí? Tal vez no quieren entender que esto es
posible sólo a costa de una voluntad que no vuelve atrás sino que se
aferra fuertemente a Mi Querer.
Lo entienden un poco y se cansan; intentan y luego quedan
indiferentes. Y Yo estoy viendo cómo la criatura obedece Mis señales,
pero sin tener el agrado de verlos progresar en Mi Voluntad, sin
gustar la alegría de darles Mi semejanza, Mi belleza, Mi fuerza: Yo.
Si obedecieran sentirían siempre paz; no hay ilusión en esto, no
puede haber les digo, porque hacer Mi Voluntad contradiciendo la
propia, es la regla segura para perder sus malas costumbres y
revestirse de eterna belleza, pues ésta es Mi Voluntad.
¿Qué dicen, cuando haciendo mil consideraciones y no una sola, la
que Yo quiero, se pierden en los laberintos del amor propio?
¡Oh, cuántas veces discurren siguiendo los impulsos de viejas
costumbres enraizadas en el amor apasionado que se tienen a sí mismos!
Progreso significa adelantamiento, elevarse sobre el pasado, por lo
tanto, progresar quiere decir tener nuevos conocimientos de bien, de
amor, nuevas experiencias de vida Divina, nuevos conocimientos de
raíces del amor propio. Deben progresar en el bien y por eso, es
necesario descender hasta agarrarse al punto que quiere Mi Divina
Providencia.
¿No es justo? ¿No les parece cosa santa conocer el mal para poder
huirlo? Aquí es su confusión. Si el mal es de alguien que no es
ustedes mismos, es fácil de admitir; es duro admitir el conocimiento
de sí mismo.
Pobres amigos Míos, ¡cómo están de afligidos! ¿Creen que no arde Mi
Corazón al verlos así? Cobren ánimos, no teman contradecirse,
regálense con Mi Divino Querer, estarán ciertos y en paz y nada los
turbará. Yo quiero esto de ustedes: que acepten de verdad Mi Palabra
de estímulo y que no cierren sus almas ante las dificultades. ¿Me
creen? ¡Crean en Mí que experimenté por ustedes las más grandes
amarguras con tal de darles certeza de victoria!
Así pues, no se desanimen, no indaguen de qué color es su cruz, es
cruz y eso basta. Mas aún esténme agradecidos de toda cruz, porque con
esto doy clara demostración del mayor bien que quiero para ustedes.
.
CA 16:
Dentro de poco estarán limpios
He buscado entre Mis ovejas, una que se prestase a Mis solicitudes
de Sabiduría y de Amor... No pocas parecen eludir Mi mano y muchas han
huido.
Ahora estás en Mis manos y estoy limpiando tu magnífica lana, de
toda suciedad. Dentro de poco, Mi ovejita estará limpia y entonces
mostraré su docilidad y su bondad.
Balabas, no te dejabas asir, pero ahora, has comprendido que Yo te
amaba. Dime ahora, ¿quieres que continúe Mi obra? Si aceptas ya sabes
lo que te daré. El anhelado premio, el Amor que He reservado para tí.
Pero tú no des balidos y queda tranquila en Mis manos.
.
CA 17: La
Luz brillará sobre las tinieblas
He sido insultado por enemigos que se encarnizan contra Mi amada
Iglesia, así como cuando Me insultaron delante de Pilatos. Hoy acusan
a Mi Iglesia de corrupción del poder temporal. Hoy han puesto en la
balanza de su atroz política, la calumnia que acarreará amplia
difamación a Mi Esposa. Yo no estoy contemplando pasivamente, quito a
los enemigos mucha de su audacia, como para deshacer ese cieno que
quisieran hacer penetrar en el cuerpo místico de los viadores.
No se percata de ello Mi pueblo porque Yo lo preservo de muchas
cosas y si las supiese todas, Me dejaría por temor puramente humano.
Pero, el que sabe, debe vigilar.
Amigos Míos, estas palabras anuncian luchas pero no derrotas, lo
verán el día en que haré brillar el sol sobre las tempestades, la luz
sobre las tinieblas.
Mi socorro es constante y dará resultados maravillosos. ¡Oh amigos,
escuchen el grito que dice: muerte al pecado, no al pecador...!
.
CA 18:
Han sido llamados a la vida del Espíritu
Se abren las flores en la primavera Celeste y difunden perfume
Divino, dando al aire que las circunda una silenciosa participación de
las cualidades que cada una de ellas tiene. Es hermoso el espectáculo
de las almas que obran ocultamente en Mi Voluntad, este prodigio.
Acostumbrados como están los hombres del hedor de los pecados, que
infecta su atmósfera, no hacen caso, o mejor, no tienen aquel sentido
espiritual que hace percibir esos perfumes de Cielo que Yo deposito en
sus almas. Pero es grande el producto que recabo de él y mucho más
poderoso que el maléfico causado por el pecado.
Ustedes suelen reflexionar sobre cosas mundanas. ¿Cuándo
reflexionarán sobre cosas Celestiales?
Han sido llamados a la vida del espíritu. ¿Y por qué materializan
aun las cosas que no son cosas, sino sólo espíritu?
Yo les dí la primavera, sin embargo sus flores tienen vida corta;
les di los perfumes de las flores y también ellos pasan, pero no tan
pronto como las flores de las que provienen. En todo He dejado algo
que testifica lo invisible y esto es lo que más importa y da certeza
de vida futura y también presente. ¿Qué es un capullo de rosa? ¿Es
sólo lo que ven y nada más?
Es una urdimbre de sabiduría que da vitalidad a las criaturas por
las cuales Ha pasado el hálito de Mi vida. ¿Qué es el perfume de una
flor? ¿Sólo una cosa que le recrea el olfato?... Es en cambio, un
difundirse de vitalidad ignorada que Yo He puesto en todas las plantas
como testimonio de Mi Espíritu que infunde la existencia, la vida.
Mis almas, que reciben en don la "flor del Cielo", ¿saben que
llevan los perfumes de la flor divina? Piensen, piensen bien en esto.
No envío a ustedes un polen que las fecunde, porque reciben la flor
entera, que quiere reproducirse a sí misma en ustedes, de manera que
nuevas flores engalanen a la eterna flor y todas juntas envíen a la
Divinidad el gratísimo perfume de la flor principal. Ustedes no
conocen, no saben, pero Yo no dejo de obrar también en su ceguera,
hasta alcanzar la transformación que He deseado.
Grande prado florido el campo de las almas en el cual poso
complacido, Mi mirada. Florecillas Mías, si pudieran ver Mi obra, les
digo que enloquecerían de amor y no traerían a colación ciertas
dificultades suyas.
Si tú, florecilla, quieres hacer de corona a la eterna flor, deja
que Yo cuide de tí, porque Soy un jardinero sin igual. Si tú,
florecilla, quieres difundir los perfumes que tanto te agradan, está
tranquila en Mis manos y verás resultados del todo imprevisibles. No
es difícil, lo aseguro; sólo es difícil verlo en verdad. Sometido el
querer, lo demás será menos áspero, más posible.
Florecillas Mías, cuando los acoja una a una, sabrán perfectamente
lo que hoy les He dicho.
Ahora dénme crédito, confianza, no quiero más.
.
CA 19:
Todo lo que viene de Mí es bueno, déjense conducir
Escribe y no te preocupes. Todo lo que proviene de Mí es bueno. ¿No
entiendes en seguida lo que escribes? ¿Sabes por qué? Mira el
bolígrafo. Tú eres para Mí el bolígrafo que muevo, haciéndote trazar
los signos que expresan Mis palabras. Al principio no sabes pero te
hago apta para explicar lo que antes no sabías, sin embargo no estás
del todo inerte, porque mientras te muevo, también Me apoyo en tu
inteligencia, pero sólo Me apoyo, porque así lo deseo.
Es cierto que Mis palabras toman color del espíritu que las recibe,
como el bolígrafo puede escribir en rojo, negro o azul, según la tinta
que sea de esos colores; si bien queda firme la relación que se da
entre color y color, es siempre nada en comparación con las palabras
que, en un color o en otro, pone la pluma en el papel. Así pues, la
Palabra es Mía, el color es tuyo; por eso Yo Soy el brazo que mueve la
pluma que, en todo color dirá siempre lo que quiero.
¿Entenderán el razonamiento los que deberían entenderlo? Te lo
hago, precisamente por ellos. Y tú, ¿qué dices, qué temes? Temes lo
mismo, lo sé; temes al enemigo, lo comprendo. Pero ten bien firme Mi
garantía porque no puedo faltar a Mi Palabra.
Has roto unos papeles hace dos días. Esto es un ejemplo de lo que
puedes cuando Yo no te asisto. El escrito era dictado por Mí, tú no
has entendido. Te decía las metas altísimas en que la quietud es
soberana, pero te has ofuscado porque te hablaba de querer repetirme
en tí y te lo decía con cierta insistencia. ¿Por qué lo hiciste?
¿Habías entendido el juicio que Yo quería?
Por esto, no caigas de nuevo en eso y aunque hayas creído que Me
agradabas, no He debido decírtelo claramente para advertirte. Ahora,
está atenta, debes hacer lo que hace la pluma en las manos del que
escribe, es decir, dejarse conducir. ¿Te gusta así?...
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CA 20:
Esparce Mi semilla, porque dará fruto
(Pensaba, preguntándome si todos los Sacerdotes se salvarían...)
Creerán cuando la tristeza los haya arrastrado a la desesperación
-pero sólo por Mi Misericordia- porque sería más fácil a un ciego
hacer bordados que al hombre obstinado creer en la verdad. Los salvaré
en gran parte, porque conozco a Mis criaturas y sé hacerlas Mías.
Ahora están en lucha porque comienza a llegar la luz. No se puede
todavía pretender la aceptación de la verdad, por eso se Me escapan y
Yo los dejo hacer, pero luego ordenaré y se volverán mansos. Recorreré
la tierra y Mi Espíritu se difundirá. Oh, entonces el hombre llorará y
Yo recogeré sus preciosas lágrimas.
Echa el anzuelo y no lo retires. Esparce Mi semilla porque dará
fruto. Yo prediqué a todos con la certeza de que el Padre haría lo que
era necesario oportunamente para Su Gloria y no dejé de hablar, aún
sabiendo por anticipado el efecto que se habría seguido. Fui objeto de
burla, pero no humillado, porque quien condena el error no se sentirá
humillado por la verdad que dice, puesto que Yo no lo permito. Y si, a
causa de la verdad, Mis amados padecen persecuciones, ni siquiera
entonces serán humillados, más bien resplandecerán como muchos soles
delante de Mi Padre.
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CA 21: Mi
Esposa: la Iglesia
Hija Mía, flor de Mi Pasión, escribe lo que tu Señor quiere decir a
través tuyo...
Preferiría morir una vez más y no saber que algunos comercian
Conmigo y con Mi doctrina. Una vez más si fuese necesario, daría la
vida por salvar a Mis criaturas del fingimiento ante Mi Esposa en la
tierra. Pero el cálculo que hacen se dispersará como el humo al
viento; más aún, te digo abiertamente que, los que actúan así venden
su propia alma, pero no lograrán infamar a la Iglesia porque Yo no lo
permitiré.
No están lo suficientemente unidos, de modo que no tienen la fuerza
para oponerse a la insidia. Yo formaré, de un cuerpo desordenado, un
baluarte contra el error y la mentira. Tú verás esta obra y habrás de
alegrarte mirando cómo Me serviré de instrumentos buenos, solamente
para obtener el efecto contrario de aquello que deseo.
Los hijos de Mi Padre, todos Mis hermanos, permanezcan tranquilos
porque entonces se manifestará Mi Gloria.
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CA 22: Tu
misión: acercar al mundo a Mi Corazón Eucarístico y al Corazón
Inmaculado de Mi Madre
Eres pobre de palabra pero, tu mano guiada por la Mía sabe grabar
lo que El espíritu te dicta y tu corazón escucha. Esa es tu misión por
ahora: saber poner lo que Yo vaya diciéndote. Si tu voz fuese la que
se dejara oír, ¿quién te haría caso? Gente elocuente fue escuchada y
olvidada después. Tu voz sería un ruido más.
Lo que tu mano escribe guiada por la Mía, permanecerá. Repetida y
ampliada por otras voces, llenará el mundo recordando que Yo estoy,
que el Reino de Mi Corazón no se hará esperar.
Permanece ignorada, humilde escondida, absolutamente obediente a Mi
Voluntad y en sumisión para interpretar en bien de la humanidad.
Cuando lleguen los sufrimientos, piensa que aunque Me notes
ausente, nunca estaré más cerca de tí que en esos momentos. Y si
sientes desfallecer tu corazón, abandónalo en Mis manos, que ellas
sabrán darte la fortaleza necesaria.
Si sientes tedio y desagrado en cumplir lo que dispongo, quita la
escoria de tu disgusto; porque si quieres de veras poseerme, has de
aceptar también lo desagradable que te He destinado en la tierra y
saber que, mientras vivas pegada a ella, has de vivir de lo terreno.
Bien está que sólo desees pensar en amarme; más Yo también estoy en
todo cuanto forme la vida y tus deseos y deberes. En ellos tendrás
siempre motivos para servirme y adelantar en Mi amor.
Mi Madre, como tú, vivió en este mundo trabajando, velando por el
bien de los suyos, orando... Y aunque su alma se elevaba hacia Dios en
cada instante de Su vida, ésta no salió ni un momento del camino de la
Divina Voluntad. Ella supo armonizar los cuidados y sinsabores de la
tierra, de modo que todo conformara un himno de gratitud a la
Divinidad. Con el corazón lleno de amargura al pensar en Mi futuro,
supo ocultarlo en Su alma y hacer la vida agradable a los demás.
Siendo destinada a ser la Reina de los Ángeles y el universo, vivió
escondida, ignorada, humilde; porque tenía a Dios consigo y le
bastaba.
Procura, pues, hija Mía seguir el ejemplo que te He trazado y
continúa en vida retirada por un tiempo más. Tu único anhelo debe ser
complacerme siempre.
Antes de que existieras, ya te amaba Yo; veía tus amores e
ingratitudes, pero te quería para Mí. Te quiero desprendida, desligada
de todo pensamiento que no sea Yo; ni siquiera de mérito alguno de
cuanto has hecho por Mí. He de ser Yo tu supremo y único bien.
La pobreza llevada con dignidad te hará -y contigo a los tuyos- ser
más semejante a Mí y a Mi Madre cuando estuvimos en la tierra. Y Mis
ojos te contemplarán gozosos porque así conformas tu vida a la Mía, a
la imagen de Mi Corazón.
Conságrate al cuidado de tu hogar, no quiero otra cosa por ahora.
Sigue acercándote a la hoguera de Mi Corazón, acercando también a los
tuyos, para que lleguen a amarme como Yo los amo a ellos.
Cada alma tiene su misión en este mundo; la tuya es de amor,
sacrificio, tu misión es acercar al mundo a lo único que podrá
salvarlo: Mi Corazón Eucarístico y el Corazón Inmaculado de Mi Madre.
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CA 23:
Amor es someterse
Oh Mi alma que te has escondido en Mi Pasión, ¡cuán dulce es a tu
Salvador, cantar tu victoria! Eres sangre de Mi Sangre, vida de Mi
Vida, más aún eres justamente la causa de Mi Victoria. Yo permanecí
colgado en la Cruz, no por Mi Gloria, sino por la Gloria de Mi Padre;
Me dí todo por Su alegría y la alegría de El es la conquista de los
que había perdido. Así Yo canto tu victoria, es decir por la Gloria
del Padre, puesto que Yo vivo y glorifico cada instante la vida y la
Gloria del que Me mandó a ustedes.
Sépanlo todos, no amo sino el agrado de Mi Padre, por eso Yo
glorificaré a todo el que Le da contento, porque en ese contento está
la Vida Divina que del Padre va al Hijo y de Este retorna al Padre por
medio del Espíritu de Amor.
Ámame, ámame mucho, hijita, piensa que amar es renunciar a la
propia voluntad: es renunciar y entregarse al amado, sufriendo por él
cuanto sea preciso: por ese amor que él da.
Amar es someterse, hacerse tan pequeño hasta dejarse pisar y
despreciar aún por la más vil criatura; si llega el caso. Amar es
relegarse al último término, renunciando aún a los propios
merecimientos y soportar sin reproches que, indebidamente se los
apropien los otros y hacerlo... por el amado, para merecer su amor.
Yo hice eso, hice el bien, ayudé al necesitado, levanté al caído y
no tuve más que deslealtad, ingratitud por toda recompensa.
Ámame tú, entrégate completa y voluntariamente. Sufre Conmigo,
también resistí ese dolor, ¿no querrás tú hacerlo?
El mundo se precipita en el abismo conscientemente, sin aceptar la
ayuda que Mi Corazón le brinda, luego será el llorar y desesperarse:
la humanidad gemirá bajo el azote merecido.
Hay que expiar y orar porque el castigo vendrá: pero si se hiciera
penitencia, las almas se confiarían a Mi Corazón...
Yo prometo en la ternura y grandeza de Mi amor, librar a los
hombres del rigor de la justicia Divina, llevándolos a puerto seguro,
donde ni el terror ni la muerte puedan ya dañarlos... Sufre, expía
Conmigo.
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CA 24: Te
regalo Mi Cruz
Hija Mía, amor de Mi Pasión, sacrifícate, reza, porque la humanidad
necesita sacrificios, oraciones, caridad. Debes estar contenta cuando
el Esposo te regala clavándote en Su Cruz... Acepta cuanto de Mi mano
llegue, por duro que sea, por doloroso que sea... Acuérdate de que a
las almas que amo clavadas en Mi Cruz las destino a gozar las dulzuras
infinitas del amor, de ese amor por el que supieron negarse a todo
goce terreno.
(Señor, tómame entre Tus brazos, no me separes nunca de Tu
Corazón...)
No sabes, hija. si estás entre Mis brazos mientras estés en este
mundo, tendrás que sufrir como Yo sufrí. Si te aprieto en ellos, el
dolor será más profundo, más atroz y tus penas serán un reflejo de lo
que Yo sufrí. ¿Crees que podrás soportarlo?
(No me importa Señor, lo que pueda o no sufrir si estoy en Tus
brazos. Sólo sé que sufriré feliz lo que Tú quieras darme porque
sufriré por Tí.
.
CA 25:
Hágase Tu voluntad
¿Sabes, hija Mía lo que Yo hacía cuando conociendo la Voluntad de
Dios, ésta Me abrumaba por Su grandeza?....Pensaba en esa misma
Verdad. Pensaba y meditaba en Dios. Pensaba en El y Lo amaba y al
amarlo comprendía y aceptaba cuanto de esa verdad pudiera
sobrevenirme.
Acepté que Su Voluntad se hiciera en Mí, acatando por ello cuanto
de bueno, grande y doloroso debería soportar; adaptando Mi deseo al
Suyo y haciéndome una con El.
Pensaba en El, Lo amaba y Lo servía. Y aunque el conocimiento del
futuro llenaba Mi alma de amargura, nadie se daba cuenta porque al
mismo tiempo era dicha puesto que venía de manos de Aquel que, siendo
Hijo Mío, era al mismo tiempo Mi Dios, Mi amado Señor.
El conocimiento de esa Verdad abrumándome, Me elevaba al mismo
tiempo, porque se levantaba hasta la Voluntad Divina, haciéndome
cooperadora del bien que dimanaría sobre todos los hombres.
Así pues, pequeña hijita, ser elegida es un don infinito que
también lleva un deber ineludible y doloroso, pues es renunciar a ser
para una misma y perderse en las manos de Dios.
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CA 26: He
querido morir por ti
Las miserias del hombre son para Mí las mejores ocasiones para
probarles Mi Omnipotencia. Si el pecador yace postrado por sus culpas,
¿cómo puedo demostrarle mejor amor y poder, si él se mueve a dejar el
pecado? Amor porque fácilmente lo perdono. Poder porque transformo al
repugnante en hermoso, al malo en bueno. Y de este amor, tú puedes dar
buen testimonio.
¡Oh, cuán amada Me eres! He querido morir por tí y moriría de nuevo
para poder glorificarte junto a Mí. Tú formas parte de un selecto
grupo de almas compañeras de Mi Pasión. Y mientras más te acerques a
Mí, más serás tentada y mientras más triunfes, más dones te otorgaré.
¿Qué no te daría a tí, que luchas sólo por agradarme, mientras que
casi todos Me rodean por sus intereses? ¡Oh, cuán poco se asemejan a
Mí las almas que piensan sólo en su provecho!
Debes entender que Mi sacrificio fue total, es decir un beneficio,
ya que desde la eternidad poseo la Felicidad en esencia y Mi Humanidad
misma glorificada, no puede añadir nada a la infinitud de Mi felicidad
sino de una manera accidental.
¿Ves cuánto camino has recorrido? Pues bien, Yo te guié, te moderé,
te vencí, te detuve y te impulsé hacia Mí. Y si no hubiese hecho todo
esto, ahora serías una de Mis peores criaturas. En cambio, con Mi don
de Amor, has llegado a ser un cofre, al que deberán tener acceso
muchos y no sufras, como lo estás haciendo. Yo te mando que escribas,
porque Soy Yo quien así lo había dispuesto para confundir a quienes
siendo necios se creen sabios.
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CA 27:
Soy la paz en esencia
Aunque todos los corazones se volvieran duros, Yo seguiría siempre
igualmente dulce con Mis criaturas. Nadie puede moverme a enojo porque
Soy la paz en esencia; sólo través de los efectos, queridos por Mi
justicia, pueden creer que Yo Me muevo a enojo.
Dime, si Yo pudiese indignarme, ¿qué sería del mundo ahora? No
obstante, siguen todavía las doctrinas que Yo quise para la humanidad
cuando era niña la humanidad. Pero, entonces, ¿deben los hombres
permanecer siempre niños? No, deben crecer y comprender.
El lenguaje de Mi Hijo cambió todo el pasado y querer permanecer en
lo viejo, inclusive escuchando lo nuevo, significa no sólo no
comprender lo nuevo, sino también, no tener luz para ver en lo viejo
el germen de lo nuevo.
Hijos, como valientes, reconstruyan y revisen sus conocimientos:
esto es un acto de humildad que basta para que Yo pueda abrirles la
puerta de oro de Mi palacio.
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CA 28:
Quiero que tu pensamiento vuele hacia Mí
(Luego de ver un vídeo de Vassula Ryden)
Ella es la mensajera de Mi paz, tú eres la mensajera de Mi amor (Lo
escribo porque Jesús me insiste que lo haga)
Te He escogido porque eres leal y sincera, porque aún en tus
devaneos guardabas en tu corazón esa dulce y enternecedora devoción a
Mi Corazón.
Cuántas veces He tomado tus lágrimas que brotaban de tu corazón
desde que eras una niña. Ellas asomaban a tus ojos tiernamente al
pensar en Mí. Cuando ibas a una sala a ver una representación de Mi
Pasión, Yo recogía tus lágrimas en la punta de un dedo y las llevaba a
Mis labios. Cuando viniere lo que viniere sobre tí, te abandonabas a
Mi Voluntad sin quejas, agradeciendo el dolor. Cuando por Mí
perdonabas y alejabas de tí el rencor.
Por todo ello, cuando te parecía que te abandonaba, te seguía
amorosamente Mi ojo. Mi mano te sujetaba aunque tú no sintieras su
presión. De una manera o de otra, trataba de llamarte al buen camino,
te recordaba que Me pertenecías, que Mi Corazón esperaba los reflejos
del tuyo que se iba trocando en piedra dura.
En el mismo peligro, contemplándote sorda a Mi voz, te protegía.
Pobrecita, como una golondrina que buscando la luz verdadera, la
confundías con fuegos fatuos. La pureza de tu intención y el afán de
amar espiritualmente, te llevaban por errados caminos, sin pensar que
era echar flores de blancura inmaculada en charcos cenagosos.
Los sacrificios que hagas ahora en memoria de los Míos, fueron
entonces alivio para Mi Corazón apenado... No hay tiempo ni espacio en
las cosas del Cielo.
Quiero que tu pensamiento vuele hacia Mí, considerándote Conmigo en
Mi camino doloroso. Así no estaré tan solo y sentiré el consuelo de tu
compañía. Cuando se está junto a alguien que ama y comparte en su
corazón al que sufre, su compañía y aun su silencio bastan para
consolarle.
Así pues, hija Mía, aunque tú sólo Me digas que Me amas, Yo sé lo
que hay de amor en tu alma.
Pidan por todas aquellas almas que están siendo combatidas y
torturadas, para que sepan resistir el dolor y la tortura, la soledad
horrorosa en que se encuentran, batallando entre la vida y la muerte:
entre la duda y la seguridad; entre los halagos y mentiras contra sus
sentimientos de confianza en Mí y Mi eternidad, debilitados por largos
días de padecimientos físicos y morales..., sin escuchar una voz de
aliento, sin poder recibir los sacramentos, sin poder desahogar su
inmensa pena.
Estas almas sufren por Mí como Yo sufrí por ellas, pero a muchas
les falta fortaleza en la prueba, son débiles y pueden sucumbir. Hay
que rezar mucho por ellas, para que no cedan ante el dolor y la pena,
para que no pierdan la esperanza, para que sepan que su debilidad es
la que les asegura la gloria imperecedera.
Los sacrificios que se les piden son caricias de Dios. Así como el
pincel es feliz en manos del artista. Sabe de todas maneras que la
belleza que brota bajo sus trazos, no es obra suya.
Hija Mía, amor de Mis dolores, déjame clavarte Conmigo en Mi
Cruz...Necesito que estés así clavada por amor...
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CA 29: El
camino más seguro hacia Dios: la humildad
Dios lo abarca todo, todo lo penetra, todo lo llena. Soy tu Madre
Dolorosa. Conozco tu deseo de comprender mejor a Dios para amarlo más.
Quiero decirte lo que es Dios, en la medida que tú puedes concebirlo.
Dios es eterno y desde su eternidad, al ser Padre tiene en sí al
Hijo, también eterno. De la unidad del Padre y el Hijo vive el
Espíritu Santo que es el amor de ambos, formando los tres una sóla
Divinidad.
Una es, pues, Su Voluntad, Su poder y una Su Misericordia. Esta
unidad en el Amor va siempre dirigida al único fin que es Dios.
Inmenso en Su simplicidad, llenando cuanto existe, penetrándolo todo,
viviendo en todo y en todo abarcando las distancias, dominando todos
los espacios...
Dios es luz y con ella ilumina todo lo creado. Dios es la vida,
pues de El la han recibido los seres. Dios es Amor y por ese Amor se
hizo hombre el Hijo y rescató con Su Sangre a la humanidad que le
ofende, pagándole con odio y ofensas increíbles este incomparable
sacrificio.
Aunque Dios es persona, no es criatura, su esencia es la vida
misma, toda vida toma vida de Su misma esencia. Algo de esto te ha
sido dado contemplar; pero el ojo humano no puede ver más allá de lo
que Dios permite.
Dios, centro y causa de todas las cosas, que encierra en sí la
unidad más perfecta y de cuya unidad emana todo aquello que, partiendo
de ese centro que es Dios mismo, se unifica en ese mismo principio. La
contemplación de este Misterio inefable que Dios da a los que Lo aman
hasta el final. Ahora, hija, muchos caminos llevan hasta Dios pero,
ninguno tan seguro como la humildad. Dios mismo humanado se hizo
humilde hasta morir en Cruz. Yo misma fui exaltada para Madre de Dios
por amar la humildad.
Ninguna criatura puede vanagloriarse de lo bueno que haya en ella
ni de la potencia de su mente, pues siendo criatura de Dios, a El debe
cuanto es y cuanto tiene y por lo tanto, sólo a El debe ser dirigido
como supremo y único fin.
Sé siempre humilde y sencilla, esfuérzate en serlo y tendrás
contigo y en tí a Dios. Déjalo hacer contigo lo que quiera, que
siempre podrás estar segura que es por y para tu bien. Comprenderás
entonces el inmenso tesoro que es poseer a Dios.
Yo te lo aseguro, hija Mía, viviendo en Dios y para Dios, ya sea en
el dolor o la enfermedad, en pena o alegría, buscándolo en todo a El,
se tiene la seguridad de encontrarlo al fin y hallarlo con los brazos
abiertos...
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CA 30: A
causa de las tinieblas, difundiré la luz
Escucha Mi querida estrella, ¿qué es un pequeño rayo de luz en la
mente del hombre? Es una partícula de Divinidad, incluso el último
hombre y el más abyecto, recibe de Mí innumerables rayos de luz,
porque Yo los asisto siempre y siempre Me difundo, no obstante las
tinieblas que Me oponen. Sí, procedo así con el más abyecto, ¿qué
deberá decirse del relampaguear de Mi Divinidad en las almas elegidas?
Yo las asisto. En Mi obra tengo puesta la vista, principalmente en el
grado de amor que quiero participar, tanto que cada cual no puede
comprender cómo iluminando pongo calor y, entre fuego y luz, enlazo
mente y corazón casi en el mismo instante.
Así pues, luz a los malos, luz a los buenos. A todos según Mi
infinita bondad. ¿Qué logro con esto? Desprecio de una parte,
indiferencia de otra. A los reacios aumento la luz atrayéndolos a Mí.
A los fieles, por eso, todas Mis efusiones como en compensación de los
indiferentes y los incrédulos.
Llegará un tiempo en el cual las tinieblas reinarán en el mundo
como vorágine, porque el grupo de Mis verdaderos fieles es pequeño. Mi
obra no fallará ni siquiera entonces porque, más bien, a causa de las
mayores tinieblas, difundiré más luz y feliz el que creyere.
He llorado sobre Jerusalén que no conoció la hora de Mi visita.
Ahora llorarás tú por Mí. ¡Cuántas lágrimas y suspiros He derramado
por Mi pueblo! ¿Me amas tú? Pues bien, también tú suspirarás y
llorarás por aquellos que Me rechazan.
.
CA 31:
Para hacer aceptable la oferta, es esencial la pureza y la recta
intención
Cada vez que se ofrece en el Altar Mi Cuerpo, se concede al que lo
ofrece -sea el que fuere, Ministro o fiel- un aumento de Gracia y una
confirmación en el libro de oro de los futuros bienaventurados. Pero
el ofrecerme a Mí mismo al Padre no es tan simple como podría parecer.
En efecto, para hacer aceptable la ofrenda es condición esencial la
pureza de conciencia y la recta intención.
Si tú quieres, puedes ofrecerme por tí y los demás, procura estar
limpio de toda mancha. ¡Cuánto Me honra el alma que, reconociéndose
privada de todo bien, Me ofrece al Padre para rebaja de sus pecados y
los de los otros. ¡Es un acto de fe, esperanza y caridad al mismo
tiempo, acto en el que Soy verdaderamente glorificado por la criatura
y por Mi Padre. Por la criatura, porque Me reconoce como su Redentor;
por el Padre, porque apreciando infinitamente la ofrenda, Me da el
fruto proporcionado a la esperanza que pone en Mi obra de Mediador
entre el hombre y Dios.
Alma Mía, has pecado mucho, es verdad, pero ahora todo ha sido
perdonado ¿y sabes por qué? Por las ofrendas que has hecho de Mí
cuando oyes la Misa y participas con amor de ella. Te He concedido
pleno fruto de Mi padecimiento porque has llegado a comprender, con Mi
Luz, que es mejor pensar en Mi honor, en Mi Gloria, antes que en tu
justificación. Has olvidado en cierto sentido, tus dudas para fijarte
en Mi corona de Gloria. Por eso tú piensas en Mí y Yo He pensado en tí...
.
CA 32:
Está preparada la Gran Tribulación
Hija Mía, deberá hacerse una gran campaña, una Cruzada de Expiación
y penitencia. Esta Cruzada deberá ser intensa y constante, fuerte y
real, veraz y convencida. El mundo debe prepararse para resistir los
embates de la Bestia. Esta prepara la gran tribulación y el orbe
llorará lágrimas de sangre.
Si el mundo ora Mi reinado estará más cerca y Mi Corazón Sagrado
derramará sobre los corazones de los hombres la luz y la vida del
verdadero amor, que siendo infinito, pues dimana de Mí, les hará ver
el camino verdadero a seguir respecto a sus deberes con el prójimo.
Me ofende la humanidad toda; no quieren escuchar Mi voz, no quieren
entenderla. Pero Mi tristeza es mayor, tampoco la quieren escuchar
aquellos que se dicen Míos. He pedido que se haga reparación, no hacen
caso, temen al qué dirán. Mientras ellos vacilan, los hombres siguen
acumulando iniquidades y, como resultado, mayores castigos para la
humanidad.
Este pueblo a quien He dado muestras evidentes de Mi pesar... Tanta
es su soberbia que teme instruir una campaña de oración y reparación.
Se conforman y se creen libres de toda responsabilidad con orar el
primer viernes de cada mes... ¡Estoy cansado, me lastima su comodidad!
Yo quiero librar al hombre de infinidad de males, pero entre el
ruido de sus afanes materiales, de sus preocupaciones terrenas, de sus
goces efímeros, de sus maldades, odios y rencores... no oyen la voz
que les indica el camino para evitar los males que caerán -de seguir
en su sordera- inevitablemente sobre él y sobre el mundo.
Hablo a muchas almas, les muestro las señales, les mando a hablar y
como tú, hablan una y otra vez... a oídos sordos.
Hablen con las autoridades de la Iglesia y díganles que es Mi
deseo: una preparación nacional de las almas para una Cruzada Nacional
de oración y penitencia basada en el sacrificio voluntario para que Mi
Corazón en Su Amor muestre Su Misericordia hacia este pueblo.
Quiero que esa preparación para la Cruzada que deberá ser durante
la cuaresma, sea preferentemente para la juventud, mostrándole el
camino a que está llamada por la Voluntad Divina, para formar la nueva
sociedad del reino que ha de llegar y en la que han de ser columnas
inamovibles.
Este país tiene un sitio en esos designios y ha de mostrarse digno
de Mi amor. Sea, pues, él y con él sus hijos, quienes poniendo en Mi
Corazón su mirada, sepan ofrendarse por esa Expiación que pido.
Organícenlo todo. Ha de empezar la Cruzada sin perder tiempo, la
humanidad lo necesita. Ha de rogarse y expiar por los pueblos que
olvidándose de Mí han sembrado odio y violencia.
Sólo haciendo comprender a los hombres dónde está la salvación y la
paz, podrán vivir en justa hermandad y a la luz que da la verdad.
Verdad que sólo han de encontrar en Mi Divino Corazón. De él han de
solicitar Misericordia; de él han de copiar la mansedumbre; en él y
con él han de sufrir y aceptar cuanto sea necesario para la debida
redención.
Ha de darse esa voz que solicito, ha de llamarse a expiación y
penitencia si se quiere esa paz que es Mía, que es la unión de los
corazones con Mi Corazón. Esa paz que es la irradiación del amor
increado.
El camino que sigue la humanidad va derecho a su exterminio... Si
te fuera dado contemplar por un instante, te asombrarías de la
hediondez de ciertos pecados que se cometen con el propósito
deliberado de ofenderme.
El horror de los crímenes que cometen los hombres, creando niños
para matarlos, utilizando su vida como quien utiliza un pedazo de
cuero para remendar otro pedazo... La magnitud de las ofensas que se
hacen a la Divinidad, las blasfemias y sacrilegios que se dicen y
hacen contra Ella.
Aún entre los Míos existe esta horrible confusión. Se levantaron en
su soberbia contra Mí y desoyeron Mi voz; siguen únicamente la de sus
apetitos, acomodando su vida y conciencia a la de sus pasiones. ¿Cómo
puedo estar entre los que, dejando a un lado Mi palabra porque es
dura, sólo siguen la de su soberbia?
Es necesaria la Cruzada en todo el mundo, empiécenla en este
pueblo, irradien hacia otros puntos para que se expanda, como deseo
expandir Mi Misericordia. Ha de darse la voz que mueva los corazones y
haga comprender a gran parte de la humanidad, el torbellino en que
está envuelto el hombre. El camino emprendido, sólo lo puede llevar a
la destrucción total si no hace penitencia.
El deicidio constante que el hombre comete en su soberbia y maldad,
prepara su eterna condenación. La humanidad está pasando por la crisis
decisiva de su historia.
Lejos de Mí, la mayor parte de las naciones, se entregarán a la
Bestia, porque ésta, engendro de Satanás, halaga a los hombres
ofreciéndoles como al principio: hacerles creer que, libres de trabas
de mandamientos, pueden ellos obrar bien libremente, con la
perspectiva de su endiosamiento.
Cegados por el deslumbramiento de ese poder omnipotente que ellos
se irrogan, obran tiránicamente sojuzgando al indefenso y al inocente,
cometiendo toda clase de crueldades e injusticias; sin pensar que,
para realizar impunemente todo esto, no tendría que existir Dios y ser
ellos los omnipotentes e inmortales.
Mas existiendo la Divinidad y siendo ellos mortales, Dios en Su
justicia tiene que castigar este horrendo pecado que se asemeja en su
soberbia, al que cometieron los ángeles rebeldes que fueron todo luz y
ahora son tinieblas.
Pero no todos los pueblos han de sufrir esa condenación. Sufrirán
según sus pecados y por esos castigos llegarán a comprender dónde está
el camino a seguir.
¿Por qué también ustedes han desoído Mis pedidos? Les he hablado de
una Sociedad de la Nueva Alianza, He venido instruyéndolos en una
serie de pasos importantes para esta gran obra que quiero hacer. ¿Qué
voy a esperar de los demás, si ustedes a quienes tanto He dado no
luchan por Mí?
¿Por qué no han seguido repartiendo los libros por los Conventos
como se los He pedido? Ustedes no pueden tocar un centavo de ese libro
porque les ha sido dado gratuitamente para la difusión de Mi Palabra.
Ustedes también están cayendo en faltas muy grandes al no escuchar con
atención Mis Palabras.
Yo Soy el Amor, Soy la infinita Caridad y la infinita Misericordia
pero, Soy también la absoluta Justicia...
Gracias, pequeña, por soportar por Mí tus dolores. Ofrécelos a Mi
Sagrado Corazón para consolar sus dolores.